Sopa fina de ortigas y ajo silvestre
La fina sopa de ortigas y ajo silvestre es un plato que nos transporta a la primavera, a la frescura de la naturaleza y a la alegría de consumir ingredientes de temporada. Esta receta no solo es una elección deliciosa, sino también una llena de beneficios nutricionales. Las ortigas, ricas en vitaminas y minerales, junto con el ajo silvestre, aportan un plus de sabor y salud. Descubramos juntos los pasos necesarios para obtener una sopa cremosa, llena de aromas y colores.
Tiempo total de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes necesarios:
- Un plato hondo lleno de ortigas frescas (aproximadamente 300 g)
- Un manojo de ajo silvestre (aproximadamente 100 g)
- Un manojo de perejil (aproximadamente 50 g)
- Un manojo de levístico (aproximadamente 50 g)
- Un manojo de eneldo (aproximadamente 50 g)
- Un manojo de cebollas verdes (aproximadamente 4-5 tallos)
- 2 litros de agua
- 1-2 cucharadas de condimento vegetal natural (o otra especia preferida)
- Sal, al gusto
- 2 yemas de huevo (opcional, para una textura más cremosa)
- 50 ml de leche (opcional, para un sabor más rico)
La historia detrás de la receta
La sopa de ortigas y ajo silvestre es un plato tradicional, apreciado en muchas culturas por sus propiedades nutritivas. Las ortigas son a menudo consideradas un superalimento, con efectos antiinflamatorios, ricas en hierro y vitamina C. El ajo silvestre, por otro lado, es reconocido por sus efectos desintoxicantes y por su delicado sabor, similar al del ajo, pero más suave. Estos ingredientes se utilizan a menudo en platos primaverales, simbolizando el renacimiento de la naturaleza y la salud.
Pasos de preparación:
1. Preparar los ingredientes:
Comienza lavando bien las ortigas bajo un chorro de agua fría. Es importante eliminar cualquier impureza. Si las ortigas son muy jóvenes, no es necesario quitarles los tallos. Lava las otras hierbas: ajo silvestre, perejil, levístico, eneldo y cebollas verdes. Todos estos ingredientes agregarán un sabor fresco a tu sopa.
2. Hervir las ortigas:
En una olla grande, agrega 2 litros de agua y 1-2 cucharadas de condimento vegetal natural. Lleva el agua a ebullición y, una vez que alcance el punto de ebullición, agrega las ortigas limpias. Déjalas hervir durante 2-3 minutos hasta que se vuelvan tiernas. Este proceso ayudará a conservar los nutrientes y mantendrá el color vibrante de las ortigas.
3. Mezclar:
Después de hervir las ortigas, retira la olla del fuego y transfiere las ortigas junto con el agua en la que hirvieron a una licuadora. Agrega la mitad de la cantidad de agua utilizada para hervir. Mezcla todo hasta obtener una consistencia fina y cremosa. Este paso es esencial para crear una textura uniforme en la sopa.
4. Agregar las hierbas:
Agrega en la licuadora las otras hierbas (ajo silvestre, perejil, levístico, eneldo y cebolla verde) picadas finamente. Mezcla de nuevo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Si tienes una licuadora más potente, puedes mezclar todo junto para obtener una sopa más homogénea.
5. Finalizar la sopa:
Pon toda la mezcla de la licuadora de vuelta en la olla a fuego bajo. Ajusta la sal al gusto. Si deseas una sopa más rica, puedes agregar las dos yemas de huevo batidas y la leche, mezclando bien para evitar que los huevos se coagulen. Esto dará una textura aterciopelada y un sabor más intenso.
6. Servir:
La sopa de ortigas y ajo silvestre se sirve caliente, idealmente acompañada de crutones tostados o una rebanada de pan fresco. Puedes decorar el plato con algunas hojas frescas de ajo silvestre o un chorrito de aceite de oliva para un aspecto elegante.
Variaciones y consejos útiles:
- Si prefieres una versión vegetariana o vegana, simplemente omite las yemas de huevo y la leche. La sopa seguirá siendo igual de sabrosa y saludable.
- También puedes agregar otras hierbas de primavera, como espinacas o albahaca, para experimentar con los sabores.
- Otro truco es agregar un poco de jugo de limón antes de servir para realzar el sabor y proporcionar un contraste agradable.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar ortigas congeladas?
Sí, pero se recomienda descongelarlas completamente y escurrirlas bien antes de usarlas.
2. ¿Cómo puedo conservar la sopa?
La sopa se puede conservar en el refrigerador durante 2-3 días. Recalienta a fuego bajo, agregando un poco de agua para restaurar su consistencia.
3. ¿Es la sopa de ortigas adecuada para una dieta?
¡Absolutamente! Es un plato bajo en calorías y rico en nutrientes, lo que lo hace ideal para una dieta equilibrada.
Beneficios nutricionales:
La sopa de ortigas y ajo silvestre es una excelente fuente de vitaminas A, C, K, hierro y calcio, contribuyendo a fortalecer el sistema inmunológico, la salud ósea y la desintoxicación del cuerpo.
En conclusión, esta fina sopa de ortigas y ajo silvestre no es solo una receta simple, sino una verdadera celebración de la primavera. Es una elección saludable y llena de sabor, perfecta para disfrutar en días cálidos o para aportar un toque de frescura a tus comidas. Así que no dudes en probarla y compartirla con tus seres queridos!
Ingredientes: Necesitamos: - un plato hondo lleno de ortigas frescas - 1 manojo de ajo silvestre - 1 manojo de perejil - 1 manojo de apio - 1 ramito pequeño de eneldo - 1 manojo de cebollas verdes - condimento vegetal natural - sal - 2 litros de agua - 2 yemas de huevo (opcional) - 50 ml de leche (opcional)
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