Sopa crema de guisantes
Crema de Guisante - Un Capricho Verde en Tazón
La crema de guisante es un plato querido por muchas culturas, a menudo apreciado por su textura suave y su sabor fresco, ligeramente dulce. Esta sopa no solo es una opción deliciosa, sino también una alternativa saludable, llena de nutrientes, ideal para los días frescos o como un elegante aperitivo en una mesa festiva. Puede que no lo sepas, pero el guisante es una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra y vitaminas, siendo un ingrediente versátil en la cocina. ¡Vamos a descubrir juntos cómo preparar una deliciosa crema de guisante, paso a paso!
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes
- 500 g de guisantes frescos o congelados
- 2 zanahorias medianas
- 2 patatas medianas
- 1 apio pequeño
- 2 cebollas medianas
- Un manojo de perejil fresco (alrededor de 30 g)
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva o aceite de girasol
- Sal y pimienta al gusto
- Nata para servir (opcional)
Utensilios necesarios
- Una olla grande para hervir
- Una tabla de cortar y un cuchillo para picar
- Una batidora de mano o una batidora estándar
- Una cuchara de madera para mezclar
- Un colador o una espátula para degustar
Preparación Paso a Paso
1. Preparación de los ingredientes:
Comienza limpiando todas las verduras. Lava bien las zanahorias, las patatas y el apio, luego córtalos en cubos. Pica finamente la cebolla. Este paso es esencial ya que influirá en la textura final de la sopa.
2. Sofreír la cebolla:
En una olla grande, añade el aceite y deja calentar a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríela durante aproximadamente 3-4 minutos, hasta que se vuelva transparente. Este paso liberará los aromas de la cebolla, aportando un sabor especial a tu sopa.
3. Añadir las verduras:
Una vez que la cebolla esté sofrita, agrega los guisantes, las zanahorias, las patatas y el apio. Mezcla bien los ingredientes para que se combinen. Añade suficiente agua para cubrir todas las verduras (aproximadamente 1 litro) y un poco de sal para intensificar los sabores.
4. Hervir las verduras:
Deja que las verduras hiervan a fuego medio durante 20-25 minutos, o hasta que los guisantes y las demás verduras estén tiernos. Es importante no cocinarlos demasiado, para mantener el vibrante color verde de los guisantes.
5. Triturar las verduras:
Una vez que las verduras estén cocidas, retira la olla del fuego. Usando una batidora de mano, tritura las verduras directamente en la olla hasta obtener una mezcla suave. Si usas una batidora estándar, asegúrate de dejar que la sopa se enfríe un poco antes de mezclarla, para evitar salpicaduras.
6. Ajustar la consistencia:
Después de obtener una crema homogénea, añade gradualmente el caldo en el que se cocinaron las verduras, hasta alcanzar la consistencia deseada. Si prefieres una sopa más líquida, añade más caldo. Prueba y ajusta la sal y la pimienta a tu gusto.
7. Finalización:
Al final, añade el perejil picado, mezclando suavemente. Esto dará un toque de frescura y un aspecto agradable a tu sopa.
8. Servir:
Sirve la crema de guisante caliente, con una cucharada de nata por encima para un extra de cremosidad. Puedes decorar cada porción con algunas hojas de perejil fresco o con picatostes crujientes para un contraste agradable de texturas.
Consejos Prácticos
- Elige guisantes frescos: Si encuentras guisantes frescos, úsalos para un sabor y aroma excepcionales. Los guisantes congelados son una excelente y muy conveniente alternativa.
- Añade especias: Puedes experimentar con especias como el comino o el pimentón dulce para darle un toque interesante a tu sopa.
- Varía los ingredientes: Puedes añadir calabacín o brócoli para diversificar la receta. Estas verduras combinan perfectamente con los guisantes y aportan un extra de nutrientes.
- Conserva la sopa: La crema de guisante se conserva bien en el refrigerador durante 2-3 días. Puedes recalentarla en la estufa o en el microondas.
- Combina con pan: Sirve la sopa con una rebanada de pan tostado o con picatostes para añadir un elemento crujiente.
Beneficios Nutricionales
El guisante es rico en proteínas vegetales, fibra y vitaminas esenciales, como la vitamina C y la vitamina K. Consumir guisantes puede contribuir a la salud del corazón, mantener una digestión saludable y reducir el riesgo de ciertas enfermedades crónicas. Además, la crema de guisante es baja en calorías, lo que la convierte en una excelente opción para una comida ligera o como parte de una dieta de adelgazamiento.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Puedo usar guisantes enlatados?
Sí, pero asegúrate de enjuagarlos bien antes de usarlos para eliminar el sodio añadido.
2. ¿Qué otros ingredientes puedo añadir para un plus de sabor?
Puedes añadir algunas hojas de menta fresca o un chorrito de jugo de limón para intensificar los sabores.
3. ¿Cómo puedo hacer la sopa más ligera?
Puedes reducir la cantidad de aceite o evitar la nata al servir, obteniendo una versión más saludable.
4. ¿Es adecuada para veganos?
Sí, esta sopa es completamente vegana, siempre que evites la nata o uses una alternativa vegetal.
Conclusión
La crema de guisante no es solo un plato sencillo, sino una explosión de sabores y colores que puede transformar cualquier comida en una experiencia gastronómica inolvidable. Te invito a probar esta receta y disfrutar de cada cucharada. Puede que descubras que la crema de guisante se convierte en un nuevo favorito en tu cocina, perfecta tanto para los días comunes como para ocasiones especiales. ¡No olvides compartirla con tus seres queridos, porque la comida es mejor cuando se disfruta juntos!
Ingredientes: 500 g de guisantes, 2 zanahorias, 2 patatas, 1 apio, 2 cebollas, perejil, sal, pimienta, crema agria
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