Polenta cremosa con champiñones y parmesano
Polenta cremosa con champiñones y parmesano
La polenta es un plato tradicional, ¡tan simple y, sin embargo, tan versátil! A menudo, la gente piensa que las comidas sin carne no pueden ser deliciosas o saciantes, pero esta receta cambiará completamente tu perspectiva. Descubramos juntos cómo preparar una polenta cremosa, acompañada de champiñones jugosos, aromatizados con vino y crema, y espolvoreada con parmesano. Esta receta no solo es sabrosa, sino también saciante, ideal para una cena reconfortante, sin importar la temporada.
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo total: 35 minutos
Porciones: 4
Ingredientes:
- 150 gramos de harina de maíz
- 150 ml de leche (preferiblemente entera para mayor cremosidad)
- 300-400 gramos de champiñones (una combinación de champiñones y shiitake o cualquier otro tipo que te guste)
- 200-300 ml de vino tinto (elige un vino ligero con un agradable toque de dulzura)
- 2 cucharadas de crema de cocina
- 50-70 gramos de parmesano fresco rallado (o más si eres fanático del queso)
- sal y pimienta al gusto
- aceite de oliva para saltear
La historia de la polenta es fascinante, con raíces profundas en las tradiciones culinarias de muchas culturas. Es un alimento básico que ha sido consumido por generaciones, sirviendo como un compañero perfecto para muchos platos o incluso como un plato principal. La polenta ha evolucionado a lo largo del tiempo, convirtiéndose en una delicadeza en muchos hogares.
Preparación:
1. Hervir la polenta: En una olla con agua (aproximadamente 600 ml), añade una pizca de sal y lleva a ebullición. Cuando el agua esté hirviendo, agrega gradualmente la harina de maíz, removiendo constantemente con un batidor o cuchara de madera para evitar grumos. Después de añadir toda la harina de maíz, continúa removiendo durante 5-7 minutos, hasta que la polenta comience a espesar.
2. Añadir la leche y el parmesano: Una vez que la polenta alcance la consistencia deseada, reduce el fuego al mínimo. Agrega la leche y el parmesano rallado, removiendo bien hasta obtener una textura cremosa. Si deseas una polenta aún más suave, puedes añadir un poco más de leche. ¡Este paso es esencial para obtener una polenta realmente deliciosa!
3. Preparar los champiñones: En una sartén grande, calienta unas cucharadas de aceite de oliva. Agrega los champiñones cortados (los grandes en cuartos y los pequeños en mitades) y saltéalos a fuego medio durante 5-7 minutos, hasta que se tornen dorados y ligeramente suaves.
4. Añadir el vino: Cuando los champiñones estén listos, vierte el vino tinto en la sartén. Deja hervir durante 2-3 minutos para evaporar el alcohol y concentrar los sabores. Agrega sal y pimienta al gusto, y mezcla bien.
5. Finalizar la salsa: Por último, añade la crema de cocina, removiendo suavemente para obtener una salsa cremosa. Si sientes que la salsa está demasiado seca, no dudes en añadir un poco más de vino o crema.
6. Servir: En los platos, sirve una generosa capa de polenta cremosa, encima añade dos cucharones de la salsa de champiñones, y para un toque extra de sabor, espolvorea parmesano fresco rallado por encima. Una opción deliciosa sería añadir unas gotas de aceite de oliva infusionado para intensificar los sabores.
Consejos prácticos:
- Elección de champiñones: Experimenta con diferentes tipos de champiñones para obtener sabores variados. Por ejemplo, los porcini o los boletus añaden una nota de umami que elevará el plato.
- El vino: Asegúrate de que el vino que uses sea uno que te gustaría beber. El sabor del vino influirá significativamente en la salsa.
- Opción vegana: Para una versión vegana, reemplaza la crema con crema a base de nueces o una alternativa vegetal y usa levadura nutricional en lugar de parmesano.
Beneficios nutricionales:
Esta receta de polenta es rica en carbohidratos complejos de la harina de maíz, que proporciona energía duradera. Los champiñones son una excelente fuente de fibra, vitaminas B y minerales, mientras que el parmesano añade proteínas y calcio, contribuyendo a una comida equilibrada.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar harina de maíz sin gluten? Sí, solo asegúrate de revisar la etiqueta para confirmar que el producto esté certificado sin gluten.
- ¿Cómo puedo almacenar la polenta? La polenta se puede almacenar en el refrigerador durante 2-3 días. Puedes recalentarla añadiendo un poco de leche o agua para restaurar su textura cremosa.
- ¿Qué vino debo usar? Elige un vino tinto con sabores afrutados, pero no demasiado seco. Un vino de la gama semi-dulce ofrecerá un sabor más rico al plato.
Esta receta de polenta cremosa con champiñones y parmesano es perfecta para ser servida junto a un vaso de vino tinto, pero también puede acompañarse de una ensalada fresca de verduras para un contraste agradable. ¡Disfruta cada bocado y saborea los sabores rústicos y reconfortantes de este plato simple pero sofisticado!
Ingredientes: 150 gramos de crema; 150 ml de leche; 300/400 gramos de champiñones variados (solo tenía dos tipos, me hubiera gustado al menos tres); vino tinto (unos 200 a 300 ml); un poco de crema líquida; parmesano; sal, pimienta.
Etiquetas: polenta malai hongos vino tinto parmesano