Ortigas con huevo
El desierto verde de la primavera: Ortigas con huevo
¿Quién habría pensado que las ortigas, estas humildes plantas, podrían convertirse en una delicadeza llena de sabor? En un mundo donde a menudo dirigimos nuestra atención a ingredientes sofisticados, las ortigas nos recuerdan la simplicidad y riqueza de la naturaleza. Este plato rústico, 'Ortigas con huevo', no solo es una receta deliciosa, sino también un verdadero tesoro de la tradición culinaria, aportando un toque de salud al plato. ¡Prepárate para descubrir esta receta simple pero llena de carácter que transformará las ortigas en un plato memorable!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Tiempo total: 35 minutos
Porciones: 4
Ingredientes:
- 1 1/2 kg de ortigas frescas
- 3 cucharadas de aceite (de oliva o girasol, según preferencia)
- 4 dientes de ajo (finamente picados o menos, al gusto)
- 2 cucharadas de harina (para dar un toque de consistencia)
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta
- Un huevo (opcional, para servir)
La historia de las ortigas
Las ortigas son una elección maravillosa no solo por su sabor, sino también por sus propiedades nutricionales. Estas plantas son ricas en vitaminas A, C y K, así como en minerales como hierro, calcio y magnesio. En el pasado, las ortigas se utilizaban en la medicina tradicional para tratar diversas dolencias, y ahora se aprecian en la gastronomía por su sabor distintivo y textura agradable.
Consejos sobre los ingredientes
Al elegir las ortigas, opta por las más jóvenes y tiernas, que son ideales para el consumo. Asegúrate de lavarlas bien, ya que pueden tener impurezas. El aceite de oliva añadirá una nota refinada al plato, mientras que el ajo fresco intensificará el sabor. Si prefieres un sabor más fuerte, puedes añadir más ajo o experimentar con otras hierbas.
Paso a paso: Cómo preparar ortigas con huevo
1. Limpiar las ortigas
Comienza limpiando las ortigas. Usa guantes para evitar picaduras. Rompe las hojas y los tallos superiores, dejando de lado las partes más leñosas. Lava las ortigas bajo agua fría para eliminar la suciedad y las impurezas.
2. Hervir las ortigas
Pon las ortigas en una olla con agua hirviendo y hiérvelas durante aproximadamente 5-7 minutos, hasta que se ablanden. Esto también reducirá las picaduras, haciéndolas mucho más agradables al gusto. Después de hervir, escurre las ortigas, pero no tires el agua, ya que la usarás más tarde para añadir humedad y sabor al plato.
3. Picar
Una vez que las ortigas están escurridas, pícalas en una licuadora o con un cuchillo sobre una tabla de cortar. Si deseas una textura más fina, licuar las ortigas es una excelente opción.
4. Saltear las ortigas
En una sartén, calienta las 3 cucharadas de aceite a fuego medio. Añade las ortigas picadas y saltéalas durante 5 minutos. Este paso intensificará el sabor y añadirá una textura agradable. Agrega el ajo picado finamente y sofríe junto con las ortigas para liberar los deliciosos aromas.
5. Añadir líquido
A las ortigas, añade una taza del líquido de cocción. Esto mantendrá las ortigas húmedas y añadirá un sabor sutil. Agrega una pizca de sal y pimienta, mezcla bien y deja hervir a fuego lento durante 3-5 minutos.
6. Preparar el huevo (opcional)
Si deseas añadir un huevo frito, ahora es el momento. En una sartén aparte, añade un poco de aceite y fríe el huevo a fuego bajo hasta que la clara esté bien cocida y la yema permanezca ligeramente blanda. Esto añadirá un sabor cremoso y una textura maravillosa al plato.
7. Servir
Sirve las ortigas calientes, con el huevo frito encima, para una presentación apetitosa. Este plato combina perfectamente con una rebanada de pan tostado o polenta.
Sugerencias para servir
Para una comida aún más sabrosa, acompaña las ortigas con una ensalada fresca de tomates y pepinos o con queso de cabra. Además, una copa de vino blanco seco puede complementar perfectamente los sabores de este plato.
Variaciones posibles
Si deseas explorar variaciones de la receta, puedes añadir queso feta desmenuzado para un sabor más fuerte o incorporar algunas nueces para una textura crujiente. En lugar de un huevo frito, prueba un huevo escalfado para una presentación elegante.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar ortigas congeladas?
Sí, se pueden usar ortigas congeladas, pero asegúrate de descongelarlas y escurrirlas bien antes de utilizarlas en la receta.
2. ¿Puedo añadir otras verduras?
¡Claro! Puedes añadir zanahorias ralladas o calabacín para un extra de sabor y color.
3. ¿Cuáles son los beneficios nutricionales de las ortigas?
Las ortigas son ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales, tienen propiedades antiinflamatorias y son beneficiosas para la salud del corazón.
Calorías y beneficios nutricionales
Esta receta de ortigas con huevo tiene aproximadamente 200 calorías por porción, dependiendo de cómo se prepare y de los ingredientes utilizados. Las ortigas contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la digestión y mantener la salud ósea.
Conclusión
Las ortigas con huevo son una receta simple, saludable y llena de sabores, perfecta para la primavera. ¡Así que no dejes que estas maravillosas plantas pasen desapercibidas! Prueba esta receta y descubre la alegría de cocinar con ingredientes naturales y saludables. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Ortigas 1 1/2 kg Aceite 3 cucharadas Ajo 4 dientes Harina 2 cucharadas Una pizca de sal, una pizca de pimienta un huevo
Etiquetas: comida de ortigas