Strudel de puerro
El puerro cortado en rodajas se hierve durante un minuto en agua con sal para mantener su textura crujiente y realzar su sabor. Después de hervir, escurre bien, asegurándote de que no quede agua en exceso. Este paso es esencial para evitar diluir el plato final. En un tazón grande, mezcla los puerros hervidos con el queso telemea cortado en cubos, que añade una nota cremosa y un sabor ligeramente salado, complementando perfectamente los puerros.
En otro recipiente, toma dos yemas de huevo frescas y bátelas bien con el queso cottage hasta obtener una mezcla homogénea. Esta mezcla no solo ayuda a combinar los sabores, sino que también crea una textura fina que unirá todos los ingredientes. Es importante que el queso cottage esté bien escurrido; de lo contrario, el plato estará demasiado húmedo.
Una vez que todos los ingredientes estén preparados, agrega la mezcla de yemas y queso sobre los puerros y el telemea en el tazón. Mezcla suavemente con una espátula, teniendo cuidado de no aplastar demasiado los ingredientes, solo de combinarlos uniformemente. Esta combinación se convierte en la base de un plato delicioso que se puede utilizar como relleno para pasteles o como guarnición para varios platos.
Para un impulso extra de sabor, puedes añadir algunas especias al gusto: un poco de pimienta negra molida, un poco de eneldo fresco picado o incluso una cucharadita de ajo en polvo, según tus preferencias. Después de mezclar bien los ingredientes, deja reposar la mezcla durante unos minutos para que los sabores se fusionen y se intensifiquen.
Al final, el plato se puede usar para rellenar hojas de masa, que se pueden hornear hasta que estén doradas y crujientes, o se puede servir simplemente junto a una ensalada fresca. Este plato no solo es sabroso, sino también saludable, gracias a las verduras y el queso utilizados. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 500 g de masa de hojaldre, 200 g de puerro, 100 g de queso telemea, 100 g de queso cottage, 1 huevo, tomillo, sal, pimienta