Ortigas
Receta deliciosa de ortigas hervidas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo total: 35 minutos
Porciones: 4
Las ortigas, conocidas por sus propiedades nutricionales y su sabor distintivo, son un ingrediente versátil en la cocina rumana. Esta receta simple pero refinada de ortigas hervidas te proporcionará un plato saludable, perfecto como guarnición o como base para otros platos. Te guiaré a través de cada paso para lograr los mejores resultados.
Ingredientes:
- 500 g de ortigas frescas
- 1 litro de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite de oliva (opcional)
- 2-3 dientes de ajo (opcional)
- Jugo de limón (opcional)
Instrucciones:
1. Elección de las ortigas: Comienza seleccionando ortigas frescas. Elige hojas jóvenes, verdes y tiernas, evitando las más viejas o amarillentas. Puedes usar guantes para evitar las picaduras.
2. Lavado de las ortigas: Lava las ortigas bajo un chorro de agua fría, en varios enjuagues, para eliminar impurezas y posibles insectos. Este es un paso esencial, ya que las ortigas a menudo crecen en áreas húmedas y pueden acumular arena.
3. Escaldado de las ortigas: En una olla, lleva el agua a ebullición, luego añade las ortigas. Apaga el fuego después de unos 2-3 minutos. Este proceso ayudará a ablandar las hojas y reducirá su sabor ligeramente amargo.
4. Cocción de las ortigas: Transfiere las ortigas escaldadas a un bol con agua tibia para detener el proceso de cocción. Una vez que se hayan enfriado un poco, escúrrelas bien. Luego, ponlas de nuevo en la olla, añade agua fresca y sal, y hiérvelas durante 10-15 minutos. Prueba para verificar si están listas; las ortigas deben estar tiernas, pero no demasiado blandas.
5. Preparación para servir: Después de hervir las ortigas, escúrrelas bien y, si lo deseas, puedes saltearlas en una sartén con aceite de oliva y ajo machacado durante unos minutos para intensificar los sabores. Añadir jugo de limón al final aportará una frescura extra.
6. Servicio: Puedes servir las ortigas hervidas como guarnición junto a carnes, o como relleno para empanadas y tartas. Otra opción deliciosa es servirlas con polenta o en sopa.
Consejos prácticos:
- Asegúrate de que las ortigas estén frescas; si se dejan demasiado tiempo, perderán su aroma y nutrientes.
- Si deseas conservar las ortigas para más tarde, puedes escaldarlas y congelarlas en porciones pequeñas.
- Puedes experimentar con la adición de otras hierbas, como el eneldo o el perejil, para diversificar el sabor.
Esta receta de ortigas hervidas no solo es una opción saludable, sino también una oportunidad para conectarte con la naturaleza y llevar un ingrediente tradicional a tus comidas. ¡Atrévete a probar y disfruta de su sabor único!
Ingredientes: Ortigas, salsa de ajo, harina.