Tarta de queso con cerezas sin hornear
Cheesecake de cereza sin hornear - Un deleite fresco y dulce
Si buscas un postre que impresione, el cheesecake de cereza sin hornear es la elección perfecta. Este postre fácil de hacer combina la textura cremosa del queso con la dulzura de las cerezas, ofreciendo una explosión de sabores en cada bocado. Al no requerir horno, esta receta es ideal para los calurosos días de verano o para esos momentos en los que deseas disfrutar de un dulce sin mucho esfuerzo.
Tiempo de preparación:
- Preparación: 30 minutos
- Tiempo de refrigeración: 8 horas
- Total: 8 horas y 30 minutos
- Porciones: 6 porciones
Una breve historia del cheesecake:
El cheesecake tiene raíces profundas en la historia, siendo disfrutado desde la antigüedad. A lo largo de los años, las recetas han evolucionado, con cada cultura aportando su toque único. Ya sea el cheesecake clásico o versiones sin hornear, este postre sigue siendo un favorito para muchos. La variante de cereza añade un toque de frescura y un contraste de texturas que lo hace verdaderamente especial.
Ingredientes:
*Para la base de galleta:*
- 250g de galletas simples
- 30g de pistachos (opcional, pero recomendado para un sabor único)
- 160g de mantequilla blanda
*Para la compota de cereza:*
- 250-300g de cerezas sin hueso
- 50g de azúcar
*Para la crema de queso:*
- 400g de queso Mascarpone (o Philadelphia o Ricotta)
- 200ml de nata para montar
- 100g de azúcar
- Vainilla o azúcar vainillado
- 2 hojas de gelatina
- 2 cucharadas de jarabe de cereza recuperado de la compota de cereza
*Para la gelatina de cereza:*
- 100g de cerezas (lo que queda de la compota de cereza + cerezas crudas sin hueso)
- 1 cucharada de azúcar
- 1 hoja de gelatina
- 1 cucharadita de licor (preferiblemente de cereza)
Instrucciones paso a paso:
1. Preparación de la base de galleta:
- Comienza triturando las galletas y los pistachos. Puedes usar un procesador de alimentos para obtener una textura fina, pero un rodillo y una bolsa de plástico funcionan perfectamente también.
- En un bol, mezcla las galletas trituradas con los pistachos y la mantequilla blanda. Asegúrate de que la mantequilla esté bien incorporada y la mezcla se vuelva homogénea.
- Distribuye la mezcla en moldes individuales para pasteles, presionando firmemente para formar una base sólida. Esto proporcionará una base crujiente para el cheesecake. Coloca los moldes en el refrigerador para que se endurezcan mientras preparas la crema.
2. Preparación de la compota de cereza:
- En una cacerola, agrega las cerezas sin hueso y el azúcar. Cocina a fuego lento durante 10 minutos, revolviendo constantemente para evitar que se pegue. Las cerezas soltarán un jarabe delicioso.
- Una vez que estén tiernas, cuela las cerezas y guarda el jarabe aparte. Esta será la base para la gelatina que completará el postre.
3. Preparación de la crema de queso:
- En un bol grande, bate el queso con el azúcar, la nata y la vainilla usando una batidora eléctrica. Obtén una mezcla homogénea y cremosa.
- Hidrata las hojas de gelatina en agua fría durante 10 minutos. Luego, escúrrelas y disuélvelas en 2 cucharadas de jarabe de cereza caliente. Asegúrate de que la gelatina esté completamente disuelta.
- Incorpora este jarabe a la crema de queso y mezcla bien para evitar grumos.
4. Montaje del cheesecake:
- Saca los moldes del refrigerador con la base de galleta. Llena cada molde con una capa generosa de crema de queso, dejando un pequeño espacio en la parte superior para la gelatina.
- Agrega algunas cerezas de la compota en cada molde, luego cubre con el resto de la crema. Asegúrate de que la superficie esté lisa.
5. Preparación de la gelatina de cereza:
- Mezcla las cerezas restantes de la compota con las cerezas crudas y el azúcar, luego cuela a través de un colador fino para obtener un líquido claro.
- Calienta el líquido obtenido y agrega la gelatina hidratada, mezclando bien. Si lo deseas, también puedes agregar el licor de cereza para un extra de sabor.
- Vierte la gelatina sobre cada cheesecake y nivela.
6. Finalización y refrigeración:
- Cubre cada molde con papel film y refrigera durante al menos 8 horas, idealmente toda la noche. Esto permitirá que los sabores se mezclen y el cheesecake se asiente perfectamente.
Servicio:
Para servir, puedes decorar cada cheesecake con algunas cerezas frescas o una hoja de menta. Este detalle añadirá un toque elegante y fresco a tu postre.
Consejos útiles:
- Para un extra de sabor, puedes añadir ralladura de limón o naranja a la crema de queso.
- Si no tienes cerezas frescas, puedes usar cerezas en conserva o congeladas.
- Asegúrate de que la gelatina esté bien hidratada para lograr la textura perfecta de la crema y la gelatina.
- El cheesecake se conserva bien en el refrigerador, por lo que se puede preparar unos días antes de servir.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar otras frutas en lugar de cerezas?
Sí, esta receta se puede adaptar fácilmente utilizando otras frutas como frambuesas, fresas o duraznos.
2. ¿Puedo omitir la gelatina?
La gelatina es esencial para obtener una textura firme, pero puedes intentar usar un sustituto a base de plantas como el agar-agar.
3. ¿Cómo puedo hacer que el cheesecake sea menos dulce?
Para reducir la dulzura, puedes disminuir la cantidad de azúcar en la crema y en la compota.
4. ¿Puedo congelar el cheesecake?
Sí, el cheesecake se puede congelar, pero se recomienda consumirlo fresco para disfrutar de la mejor textura.
Calorías y beneficios nutricionales:
Una porción de cheesecake de cereza contiene aproximadamente 350-400 kcal. Este postre proporciona una buena fuente de calcio y proteínas gracias al queso, mientras que las cerezas aportan antioxidantes y vitaminas esenciales. Consumidas con moderación, las cerezas pueden contribuir a la salud del corazón y mejorar el sueño.
Combinaciones deliciosas:
Este cheesecake combina perfectamente con una copa de vino blanco, un cóctel refrescante o incluso una taza de té de frutas. También puedes intentar servirlo junto con helado de vainilla para un contraste delicioso.
¡Disfruta cada paso de la preparación de este cheesecake de cereza sin hornear y compártelo con tus seres queridos! Es un postre que traerá sonrisas y apreciación de todos.
Ingredientes: para la base de galleta: 250g de galletas simples, 30g de pistachos, 160g de mantequilla blanda para el compota de cerezas: 250-300g de cerezas sin hueso, 50g de azúcar para la crema de queso: 400g de queso Mascarpone (o Philadelphia o Ricotta), 200ml de nata montada, 100g de azúcar, vainilla o azúcar vainillado, 2 hojas de gelatina, 2 cucharadas de jarabe de cereza recuperado de la compota de cerezas. para la gelatina de cerezas: 100g de cerezas (lo que queda de la compota de cerezas + cerezas frescas sin hueso), una cucharada de azúcar, una hoja de gelatina, una cucharadita de licor (preferiblemente de cereza)
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