Pastel refrescante de frutas de verano
Pastel fresco de frutas de verano
¿Quién no ama un postre que trae una explosión de sabores frescos y, al mismo tiempo, es ligero y refrescante? El pastel fresco de frutas de verano es la elección perfecta para un caluroso día de verano o para cualquier ocasión especial, trayendo alegría y sabor en cada rebanada. Esta receta simple pero deliciosa combina una base esponjosa con una crema suave de yogur y frutas apetitosas, ofreciendo una experiencia culinaria que no olvidarás pronto. ¡Vamos a embarcarnos en la aventura de hacer este maravilloso pastel!
Tiempo total de preparación: 1 hora
Tiempo de horneado: 20 minutos
Tiempo de enfriamiento: 8 horas (idealmente durante la noche)
Número de porciones: 10
Ingredientes:
Para la base:
- 3 huevos
- 1 pizca de sal
- 3 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de aceite (preferiblemente aceite de girasol)
- 6 cucharadas de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
Para la crema:
- 250 ml de nata líquida
- 300 g de yogur entero (preferiblemente yogur griego para una textura más cremosa)
- 1/2 paquete de gelatina
- Azúcar al gusto (de 2 a 5 cucharadas, según preferencias)
- 2 paquetes de azúcar vainillado
- Frutas frescas (por ejemplo, cerezas, albaricoques, frambuesas o cualquier otra fruta de temporada)
- Unas pequeñas galletas redondas (opcional, para un extra de textura)
Preparación:
1. Preparación de la base:
- Comienza separando las claras de las yemas. En un bol, bate las claras con una pizca de sal hasta que estén espumosas. ¡Este paso es esencial para obtener una base esponjosa, así que no lo saltes!
- Agrega el azúcar gradualmente, continuando a mezclar hasta que se disuelva completamente y la mezcla se vuelva brillante y firme.
- Incorpora las yemas y el aceite, mezclando suavemente con una espátula o cuchara de madera.
- En otro bol, mezcla la harina con la levadura en polvo. Agrega esta mezcla a la mezcla de huevos, vertiéndola en forma de lluvia, y mezcla suavemente con movimientos de arriba hacia abajo para no perder aire en la base.
- Vierte la mezcla en un molde redondo para pasteles con fondo desmontable, forrado con papel de hornear o engrasado con aceite y espolvoreado con harina.
- Hornea a 180 grados Celsius durante 20 minutos. Verifica si está listo con un palillo: si sale limpio, la base está perfecta.
2. Enfriamiento de la base:
- Después de hornear, deja enfriar la base en el molde durante 10 minutos, luego retírala y déjala enfriar completamente sobre una rejilla.
3. Preparación de la crema:
- En un bol, mezcla la nata líquida con el yogur, el azúcar y el azúcar vainillado hasta obtener una mezcla homogénea y esponjosa. Es importante que la nata esté fría para que monte bien.
- En otro bol pequeño, pon la gelatina a remojar en agua fría según las instrucciones del paquete, luego caliéntala suavemente hasta que se derrita completamente. Déjala enfriar un poco antes de agregarla a la crema de yogur.
- Vierte la gelatina derretida sobre la crema de yogur y mezcla nuevamente para incorporarla uniformemente.
- Limpia y corta las frutas en trozos pequeños. Agrégalas a la crema de yogur, mezclando suavemente para distribuirlas uniformemente. Puedes usar frutas de temporada, y la combinación de cerezas, albaricoques y frambuesas es absolutamente deliciosa.
4. Montaje del pastel:
- Coloca la base enfriada de nuevo en el molde para pasteles, que puedes envolver en film transparente para evitar que se pegue.
- Vierte la crema de yogur sobre la base, nivelándola con una espátula. Asegúrate de que esté distribuida uniformemente.
- Cubre con film plástico y deja que el pastel repose en el refrigerador para que se endurezca, al menos 8 horas, pero idealmente durante la noche.
5. Servicio:
- Retira el pastel del molde y decóralo a tu gusto. Puedes usar frutas enteras, hojas de menta o incluso chocolate rallado para un aspecto más elegante.
- Sírvelo frío, acompañado de un vaso de agua mineral o un té frío de frutas para una experiencia refrescante.
Consejos prácticos:
- Asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar la preparación. Esto ayuda a lograr una textura uniforme.
- Si deseas un pastel aún más aromático, puedes agregar un poco de extracto de vainilla o ralladura de limón a la crema de yogur.
- El pastel se puede personalizar con diferentes tipos de frutas, ¡así que no dudes en experimentar!
- Si no tienes gelatina, puedes usar agar-agar como alternativa para lograr una crema similar.
Beneficios nutricionales:
Este pastel fresco de frutas de verano no solo es delicioso, ¡sino también saludable! El yogur aporta una buena fuente de proteínas, calcio y probióticos, mientras que las frutas frescas están llenas de vitaminas, minerales y antioxidantes. Es un postre que no solo mejora tu sabor, ¡sino también tu bienestar!
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar frutas congeladas?
Sí, se pueden utilizar frutas congeladas, pero asegúrate de descongelarlas y escurrirlas bien antes de agregarlas a la crema.
2. ¿Cómo puedo hacer el pastel menos dulce?
Reduce la cantidad de azúcar en la crema y elige frutas más ácidas, como las frambuesas o las grosellas.
3. ¿Cuál es la mejor manera de conservarlo?
El pastel se conserva bien en el refrigerador, cubierto, durante 3-4 días.
Ahora que tienes toda la información necesaria, solo te queda tomar los ingredientes y disfrutar de un postre verdaderamente especial. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para la masa: 3 huevos, una pizca de sal, 3 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de aceite, 6 cucharadas de harina, 1 cucharadita de levadura en polvo. Para la crema: 250 ml de nata líquida, 300 g de yogur entero, 1/2 paquete de gelatina, azúcar al gusto, 2 paquetes de azúcar vainillado, frutas (utilicé guindas, albaricoques, frambuesas), unas pocas lenguas de gato pequeñas y redondas.
Etiquetas: pastel de crema de yogur