Carne - Pizza rústica por Sanda A. - Recetas Recipia
La pizza casera es uno de los platos más queridos, perfecta para disfrutar en familia o con amigos. En esta receta, elegí usar ingredientes favoritos de cada miembro de la familia para crear una combinación deliciosa que satisfaga todos los gustos.

Para empezar, nos enfocamos en la masa, que es la base de cualquier pizza exitosa. En un bol, disolvemos la levadura en agua tibia, teniendo cuidado de no hacerla demasiado caliente para no matar la levadura. Luego, añadimos las dos cucharaditas de sal, que no solo mejoran el sabor, sino que también ayudan a desarrollar la textura de la masa. El orégano añade una nota aromática específica a la pizza, mientras que el aceite contribuye a la elasticidad de la masa. Comenzamos a añadir harina gradualmente, mezclando constantemente hasta obtener una mezcla homogénea. Es importante amasar la masa con paciencia hasta que se desprenda fácilmente de las manos, teniendo una consistencia firme pero no excesivamente dura. Si deseas una pizza más esponjosa, deja reposar la masa durante aproximadamente media hora en el frigorífico para relajar el gluten.

Durante este tiempo, precalentamos el horno a una temperatura media para asegurar una cocción uniforme. Luego, nos dedicamos a preparar los ingredientes: cortamos el salami en rodajas finas, y el pimiento y los tomates pelados los podemos cortar en cubos o en rodajas, según preferencias. Las aceitunas se pueden usar enteras o cortadas por la mitad, añadiendo una nota salada que complementa perfectamente el sabor.

Una vez que la masa está lista, la dividimos en cuatro porciones iguales y comenzamos a estirarla sobre una superficie enharinada, teniendo cuidado de mantener su forma redonda lo mejor posible. Cada trozo de masa se unta generosamente con ketchup, que añadirá una capa de humedad y sabor. Luego, dejamos volar nuestra imaginación, organizando los ingredientes favoritos sobre la superficie de la masa. El paso final es rallar queso por encima, generando una corteza dorada y apetecible.

La pizza se coloca en el horno precalentado y se hornea durante aproximadamente 30 minutos. Es el momento perfecto para disfrutar de los aromas que se esparcen por toda la casa. Cuando la pizza esté dorada a la perfección, la sacamos del horno, dejamos enfriar un poco, luego la cortamos en porciones y disfrutamos de cada bocado. ¡Buen provecho!

Ingredientes

para la masa: harina al gusto (aproximadamente 500 g); 1 cubo pequeño de levadura (25 g); 3 cucharadas de aceite de oliva; 400 ml de agua tibia; 2 cucharaditas de sal; Opcional: orégano. para decorar: tomates pelados, pimientos, salami, salchichas, aceitunas y queso, ketchup dulce y picante.

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