Carne - Hígado de pollo en salsa de tomate por Codrina H. - Recetas Recipia
Hígados de pollo en salsa de tomate: una receta tradicional para una comida reconfortante

Los hígados de pollo son un ingrediente versátil y lleno de sabor, a menudo subestimado en la cocina moderna. Esta receta de hígados de pollo en salsa de tomate no solo es fácil de preparar, sino que también ofrece una explosión de sabores que te transportará atrás en el tiempo, evocando recuerdos de comidas familiares alrededor de una mesa cálida. Además, el plato es rico en proteínas y vitaminas, lo que lo convierte en una excelente opción nutritiva.

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Número de porciones: 4

Ingredientes:
- 600 g de hígados de pollo frescos
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 cucharadas de pasta de tomate
- 1/2 pimiento picante, sin semillas y picado finamente
- 1 taza de agua
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva (o aceite de girasol)
- 1 taza de leche
- 1/2 cucharadita de tomillo seco
- 1/2 cucharadita de romero seco
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal y pimienta al gusto

Preparación paso a paso:

1. Preparación de los hígados: Comienza limpiando los hígados de pollo. Lávalos bajo un chorro de agua fría para eliminar impurezas. Luego, colócalos en un bol con agua fría y déjalos en remojo durante 2-3 horas. Este paso es esencial para eliminar la sangre de los hígados, lo que les dará una textura más fina y un sabor más agradable.

2. Remojo en leche: Después de escurrir los hígados, enjuágalos nuevamente bajo agua fría. Luego, colócalos en un recipiente y vierte suficiente leche sobre ellos para cubrirlos. Déjalos en el refrigerador durante 30 minutos. La leche ayuda a ablandar los hígados y a reducir el sabor fuerte.

3. Sofreír la cebolla: En una sartén grande, calienta el aceite a fuego medio. Agrega la cebolla picada finamente y sofríe durante 3-4 minutos hasta que se vuelva translúcida y comience a dorarse. Este paso añade un sabor dulce y delicioso a tu plato.

4. Dorar los hígados: Escurre los hígados de la leche y agrégales a la sartén. Dóralos durante 5-7 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que tengan un bonito color.

5. Preparar la salsa: En un bol aparte, combina la pasta de tomate con una taza de agua, tomillo, romero y pimentón. Agrega el pimiento picante picado finamente. Mezcla bien para obtener una salsa homogénea.

6. Finalizar el plato: Vierte la salsa sobre los hígados dorados, sazonando con sal y pimienta al gusto. Revuelve suavemente para cubrir los hígados con la salsa. Cubre y deja cocer a fuego lento durante 15-20 minutos hasta que la salsa reduzca y los hígados estén completamente cocidos.

7. Servir: Los hígados de pollo en salsa de tomate son deliciosos servidos con polenta caliente, que absorberá la rica salsa. También puedes añadir unas hojas de perejil fresco para un toque extra de frescura.

Consejos útiles:
- Los hígados de pollo deben ser frescos para obtener un sabor óptimo. Siempre verifica la fecha de caducidad.
- Si prefieres un sabor más intenso, puedes añadir ajo machacado al sofreír la cebolla.
- Puedes preparar una versión más picante añadiendo más pimiento picante o especias como el chile.
- Para un toque más sofisticado, añade un poco de vino blanco a la salsa después de dorar los hígados, dejándolo hervir unos minutos para evaporar el alcohol.

Beneficios nutricionales:
Los hígados de pollo son una excelente fuente de proteínas, vitamina A, vitamina B12 y hierro, siendo una elección saludable para una comida nutritiva. Consumir hígados puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y mantener la salud de la piel.

Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar hígados congelados? Sí, pero asegúrate de descongelarlos completamente y enjuagarlos bien antes de usarlos.
2. ¿Qué otros acompañamientos combinan bien con los hígados de pollo? Además de la polenta, también puedes servir puré de patatas o verduras salteadas.
3. ¿Cómo puedo almacenar las sobras? Los hígados restantes se pueden almacenar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días. Puedes recalentarlos en el microondas o en la estufa.

Esta receta de hígados de pollo en salsa de tomate es perfecta para una cena familiar o para impresionar a los invitados. El rico aroma de la salsa de tomate combinado con los hígados jugosos hará de esta comida algo memorable. ¡Te deseo éxito en la cocina y buen provecho!

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