Carne - Farl por Rebeca B. - Recetas Recipia
Para preparar un pan delicioso y esponjoso, comienza por preparar los ingredientes necesarios. En un tazón grande, agrega la harina, la sal, la mantequilla y la levadura, asegurándote de que la sal no entre en contacto directo con la levadura, ya que esta última puede ser inhibida por la sal directa. Este paso es crucial para lograr una correcta fermentación de la masa.

Una vez que los ingredientes secos estén bien mezclados, comienza a agregar agua gradualmente. Es esencial mezclar con las manos para que todos los ingredientes se integren uniformemente. Continúa amasando durante unos 4 minutos, hasta que toda la harina de los lados del tazón esté incorporada en la masa y esta se vuelva homogénea.

Después de esta etapa, coloca la masa en una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Comienza a amasar la masa con las palmas, aplicando una presión moderada durante aproximadamente 5 minutos. Este proceso activará el gluten de la harina, dándole la elasticidad y estructura deseadas. Una vez que la masa haya sido bien amasada, colócala de nuevo en el tazón y cúbrela con un paño limpio. Déjala fermentar en un lugar cálido durante 1 hora, alejada de corrientes de aire. Puedes, por ejemplo, dejarla en la encimera cubierta con otro tazón.

Después de que la masa haya duplicado su volumen, es momento de darle forma. Colócala de nuevo en la superficie de trabajo ligeramente enharinada y forma una bola, teniendo cuidado de no presionarla demasiado para mantener el aire acumulado en su interior. Prepara una bandeja grande, forrándola con papel de hornear o papel antiadherente. Coloca la masa en la bandeja preparada y cúbrela nuevamente, dejándola crecer durante una hora.

Mientras tanto, precalienta el horno a 220 grados Celsius. Antes de introducir la masa en el horno, espolvorea un poco de harina sobre su superficie para darle un aspecto rústico. Utiliza un cuchillo afilado para hacer 9 cortes superficiales en forma de líneas divergentes en la superficie de la masa, lo que permitirá que el vapor salga durante la cocción, ayudando a formar una corteza crujiente.

Hornea la masa en el horno precalentado durante 30 minutos, durante los cuales el delicioso aroma del pan se esparcirá por toda la casa. Una vez que el pan haya adquirido un hermoso color dorado, sácalo del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla. Este paso es importante, ya que permite que el vapor salga, evitando que el pan se humedezca.

Una vez enfriado, el pan está listo para ser disfrutado. Puedes cortarlo y servirlo con mantequilla, queso o cualquier otra cosa que te guste. Esta receta de pan no solo es sencilla, sino también extremadamente satisfactoria, brindándote una experiencia culinaria inolvidable.

Ingredientes

- 500 g de harina blanca recién tamizada y harina adicional para enharinar la superficie de trabajo - 13 g de sal marina fina molida - 60 g de mantequilla a temperatura ambiente (blanda pero no derretida) cortada en trozos - 8,4 g de levadura seca - 300 ml de agua tibia

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