Jugo de tomate para el invierno

Encurtidos: Jugo de tomate para el invierno - Ariadna L. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
Encurtidos - Jugo de tomate para el invierno por Ariadna L. - Recetas Recipia

Jugo de tomate para el invierno - una receta clásica y deliciosa

Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 1-2 horas (dependiendo de la cantidad)
Tiempo total: 2-3 horas
Porciones: Depende de la cantidad de tomates utilizados, pero en general, una receta estándar produce entre 5-10 litros de jugo de tomate.

No hay nada más reconfortante que abrir una botella de jugo de tomate casero en medio del invierno y disfrutar del aroma fresco del verano. Hacer jugo de tomate para el invierno es una tradición antigua que no solo enriquece las comidas familiares, sino que también reduce el desperdicio de alimentos. Esta receta simple y eficiente te permitirá disfrutar del vibrante sabor de los tomates durante todo el año.

Ingredientes:
- Tomates muy maduros (cantidad a elección, aproximadamente 2-3 kg para comenzar)
- Sal (una cucharada por litro de jugo de tomate)
- Aceite (opcional, dependiendo de la cantidad obtenida)

Detalles sobre los ingredientes:
Los tomates son el ingrediente principal de esta receta. Elige tomates maduros, firmes y jugosos para un jugo rico y sabroso. Los tomates con alto contenido de agua son ideales para un jugo más fluido, mientras que los más carnosos ofrecerán un sabor más intenso. Asegúrate de que los tomates estén bien lavados y sin defectos.

El aceite es opcional, pero puede ayudar a mejorar el sabor y preservar el jugo. Se recomienda usar un aceite de oliva de calidad que complemente los sabores del jugo de tomate.

Paso a paso:

1. Preparación de los tomates: Comienza lavando bien los tomates bajo un chorro de agua fría. Córtalos por la mitad o en cuartos, dependiendo de su tamaño. Retira los tallos y asegúrate de que no queden partes dañadas.

2. Exprimir los tomates: Usa un exprimidor de tomates o un prensa frutas para extraer el jugo. Este proceso separará la pulpa y las semillas del jugo. Si no tienes un exprimidor, puedes usar una licuadora, pero necesitarás colar el jugo a través de un colador fino para eliminar las semillas y la pulpa.

3. Hervir el jugo: Coloca el jugo extraído en una olla grande a fuego medio. Es recomendable comenzar con la cantidad de jugo obtenida de los primeros tomates exprimidos y agregar gradualmente el resto del jugo a medida que lo obtienes. Esto acortará el tiempo de cocción.

4. Sazonar: Una vez que hayas logrado una consistencia homogénea, similar a la crema, agrega sal al gusto, aproximadamente una cucharada por cada litro de jugo. Revuelve bien para asegurarte de que la sal se disuelva completamente.

5. Preparación de las botellas: Mientras el jugo hierve, prepara las botellas en las que lo almacenarás. Es ideal esterilizarlas ya sea en el horno o en la estufa. Puedes enjuagarlas con agua caliente y dejarlas secar o mantenerlas en el horno a una temperatura de 100°C durante 10-15 minutos.

6. Embotellar el jugo: Cuando el jugo esté listo y caliente, viértelo rápidamente en las botellas esterilizadas, llenándolas casi hasta el cuello. Coloca la tapa en cada botella y asegúrate de que esté bien cerrada.

7. Esterilización final: Cubre todas las botellas con textiles gruesos (toallas o mantas) y déjalas enfriar lentamente durante 24 horas. Este proceso ayuda a la esterilización final del jugo y mantiene su frescura a largo plazo.

Variaciones posibles:
- Para un sabor más aromático, puedes agregar hierbas como albahaca u orégano durante la cocción.
- En lugar de sal, puedes experimentar con especias como pimienta negra o copos de chile para obtener un jugo más picante.

Consejos prácticos:
- Usa tomates de tu jardín o de agricultores locales para un mejor sabor y para apoyar la agricultura local.
- Es mejor preparar el jugo en días soleados, cuando los tomates están completamente maduros.
- Puedes conservar el jugo de tomate en frascos de vidrio o botellas, pero asegúrate de que todos los recipientes estén bien esterilizados.

Beneficios nutricionales:
El jugo de tomate es una excelente fuente de vitaminas y antioxidantes, como la vitamina C, potasio y licopeno, un antioxidante que puede ayudar a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Además, el jugo de tomate es bajo en calorías, lo que lo convierte en una opción saludable para una dieta equilibrada.

Preguntas frecuentes:
1. ¿Cuánto tiempo se puede almacenar el jugo de tomate?
El jugo de tomate preparado correctamente puede almacenarse hasta un año en la despensa, si está bien esterilizado.

2. ¿Puedo usar tomates menos maduros?
Si bien puedes usar tomates menos maduros, el sabor del jugo será más ácido y menos sabroso.

3. ¿Cómo puedo usar el jugo de tomate?
El jugo de tomate se puede utilizar en sopas, salsas para pasta o como base para diversos platos, aportando un sabor único.

Sugerencias de servicio:
Sirve el jugo de tomate con albahaca fresca picada por encima, acompañado de una rebanada de pan tostado con aceite de oliva y ajo, para un aperitivo sabroso. Puedes combinar el jugo de tomate con bebidas refrescantes, como un cóctel Bloody Mary, para una experiencia completa.

Ahora que sabes cómo hacer jugo de tomate para el invierno, ¡solo queda ponerte a cocinar! Comparte esta receta con amigos y familiares y disfruta de los sabores del verano durante todo el año!

 Ingredientes: Tomates muy maduros, sal, aceite (según la cantidad obtenida).

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