Pollo al Ajo
Deliciosa receta de pollo con salsa de tomate y ajo
Cuando se trata de comida reconfortante, los platos a base de pollo siempre son una elección inspirada. Esta receta de pollo con salsa de tomate y ajo no solo es simple, sino también está llena de sabores y gusto. Te invito a descubrir cada paso de la preparación de este delicioso platillo, perfecto para una cena en familia o una comida festiva.
Tiempo total: 1 hora
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos
Porciones: 4
Ingredientes:
- 1 pechuga de pollo (o muslos, según preferencia)
- 1 cebolla blanca
- 1 pimiento rojo
- 2 tomates frescos (o 200 g de tomates enlatados)
- 5 dientes de ajo
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 1 puñado de eneldo fresco
- Sal y pimienta, al gusto
- Un puñado de perejil fresco, para decorar
- Opcional: 1 cucharada de harina para espesar la salsa
Un poco de historia:
El platillo de pollo con salsa de tomate y ajo tiene sus raíces en las tradiciones culinarias de muchas culturas, donde el pollo, como ingrediente versátil, es apreciado no solo por su sabor, sino también por su riqueza en nutrientes. El ajo y los tomates, ingredientes básicos de la cocina mediterránea, añaden no solo sabor, sino también beneficios para la salud debido a sus propiedades antioxidantes.
Paso a paso:
1. Preparación de la carne: Comienza lavando la pechuga de pollo (o los muslos) bajo un chorro de agua fría. Luego, córtala en trozos más pequeños para que se cocine de manera uniforme. Esta técnica también ayuda a que los sabores penetren.
2. Hervir la carne: Coloca los trozos de pollo en una olla grande con agua fría. Lleva el agua a ebullición y deja que la carne hierva. Es importante desespumar la carne tantas veces como sea necesario, retirando la espuma de la superficie. Este paso asegurará una salsa más limpia y sabrosa.
3. Añadiendo las verduras: Una vez que la carne haya comenzado a hervir, pica la cebolla blanca y el pimiento rojo en cubos pequeños. Agrégales a la olla sobre la carne. El aroma de la cebolla y del pimiento enriquecerá el platillo, y cocinarlos junto con el pollo permitirá que los sabores se combinen.
4. Los tomates: Si decides usar tomates frescos, córtalos en cubos y agrégales a la olla aproximadamente 20 minutos después de añadir la cebolla y el pimiento. Si optas por tomates enlatados, agrégales al mismo tiempo para permitir que los sabores se mezclen.
5. Sazonar: Cuando la carne esté bien cocida, añade los dientes de ajo machacados, el tomillo y el eneldo. Estas hierbas aromáticas añadirán profundidad de sabor al platillo. No olvides ajustar la sal y la pimienta, adaptando el sazonado a tu gusto personal.
6. Espesar la salsa: Si observas que la salsa está demasiado líquida, no dudes en añadir una cucharada de harina, mezclando bien para evitar grumos. Esto hará que la salsa sea más cremosa y consistente.
7. Finalizando el platillo: Una vez que el pollo esté cocido y la salsa tenga la consistencia deseada, retira la olla del fuego. Espolvorea perejil fresco picado por encima para darle un toque fresco y un aspecto vivo.
Servicio y sugerencias:
Este pollo con salsa de tomate y ajo combina perfectamente con una porción de polenta caliente, que absorberá los ricos sabores de la salsa. También puedes servirlo junto a una ensalada verde simple o verduras a la parrilla para un contraste de texturas y sabores.
Variaciones interesantes:
- Pollo con champiñones: Reemplaza parte de los tomates con champiñones frescos para añadir un toque terroso.
- Pollo picante: Añade un pimiento picante picado para darle un poco de calor al platillo.
- Salsa de crema: Puedes transformar la salsa añadiendo crema al final para una versión más cremosa.
Preguntas frecuentes:
- ¿Qué partes del pollo puedo usar? Puedes usar pechuga de pollo, muslos, o incluso un pollo entero cortado en piezas.
- ¿Puedo usar otras verduras? ¡Por supuesto! Las zanahorias y el calabacín son opciones excelentes para añadir más verduras al platillo.
- ¿Es esta receta saludable? ¡Sí! El pollo es una excelente fuente de proteínas magras, mientras que los tomates y el ajo aportan beneficios nutricionales importantes.
Beneficios nutricionales:
El pollo es rico en proteínas, esenciales para construir y reparar músculos. Los tomates son una excelente fuente de vitaminas C y K, mientras que el ajo es conocido por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Además, el eneldo y el perejil añaden un toque de frescura y son ricos en antioxidantes.
En conclusión, esta receta de pollo con salsa de tomate y ajo no solo es simple, sino también un verdadero festín para los sentidos. Te animo a probarla en casa y compartir la alegría de preparar una comida deliciosa con tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 1 pechuga de pollo, 1 cebolla blanca, 1 pimiento rojo, 2 tomates, 5 dientes de ajo, tomillo, eneldo, sal, pimienta, perejil verde
Etiquetas: carne de pollo ajo pollo con ajo