Hígado empapado en vino
Hígados Embriagados con Vino – Un Tesoro del Sabor
¡Bienvenido al mundo de los aromas deliciosos! Hoy prepararemos juntos una receta clásica y sabrosa de hígados embriagados con vino, un plato que no solo deleitará tus papilas gustativas, sino que también te traerá recuerdos entrañables de comidas con tus seres queridos. Esta receta es simple pero extremadamente sabrosa, perfecta para una cena rápida en familia o para una ocasión especial. Ya seas un cocinero experimentado o un principiante en la cocina, te guiaré paso a paso para lograr un resultado perfecto.
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes:
- 300 g de hígados de pollo o pavo, limpios y lavados
- 1 cebolla grande, cortada en aros finos
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 tomate hermoso, cortado en rodajas
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 vaso (aproximadamente 150 ml) de vino blanco seco
- Sal y pimienta al gusto
Historia de la receta:
Los hígados embriagados con vino son una receta tradicional, apreciada en muchas culturas por su sabor y textura únicos. Cocinar el hígado en vino añade un toque de elegancia y profundidad, transformando este ingrediente a menudo subestimado en una verdadera delicadeza. Es una receta que se ha transmitido de generación en generación, ocupando un lugar especial en las mesas de quienes aprecian la buena y saludable comida.
Paso a Paso:
1. Preparación de los ingredientes:
Comienza limpiando los hígados de cualquier membrana o impurezas. Enjuágalos bien bajo agua fría y déjalos escurrir. Asegúrate de tener todos los ingredientes a mano, ya que esto hará que el proceso de cocción sea mucho más eficiente y placentero.
2. Disposición en el recipiente de hornear:
Toma un recipiente resistente al calor y coloca los hígados en una sola capa. Se cocinarán uniformemente y los sabores se combinarán perfectamente.
3. Añadiendo las verduras:
Corta la cebolla en aros finos y espolvoréala uniformemente sobre los hígados. La cebolla añadirá dulzura y complementará el rico sabor del hígado. Luego, coloca las rodajas de tomate y el ajo picado. El ajo proporcionará un extra de sabor, mientras que el tomate añadirá un toque de acidez.
4. Sazonado:
Espolvorea sal y pimienta al gusto, luego vierte el aceite de oliva sobre todos los ingredientes. El aceite ayudará a caramelizar las verduras y añadirá una nota de riqueza.
5. El vino – el ingrediente mágico:
Ahora viene la parte interesante: vierte el vino blanco sobre los hígados. El vino infundirá el plato con sabores profundos, y el alcohol se evaporará durante la cocción, dejando un sabor delicioso. Si eres un entusiasta del vino, elige uno que te guste beber, y el plato adquirirá una dimensión aún más especial.
6. Cocción:
Precalienta el horno a 180°C (fuego medio) y coloca el recipiente en el horno. Deja cocinar durante 25-30 minutos o hasta que los hígados se doren y estén tiernos. Es importante no cocinarlos demasiado, ya que el hígado puede volverse seco.
7. Servicio:
Los hígados embriagados con vino se sirven calientes, junto con papas fritas crujientes y una ensalada de tomate fresco. Esto añadirá un contraste refrescante y complementará perfectamente el plato.
Consejos Prácticos:
- También puedes añadir otras verduras, como pimientos o zanahorias, para un extra de color y nutrientes.
- Si te gusta un sabor más intenso, puedes añadir un poco de perejil fresco picado antes de servir.
- Para una versión más aromática, reemplaza el vino blanco por vino tinto y añade algunas hierbas como romero o tomillo.
Beneficios Nutricionales:
Los hígados son una excelente fuente de proteínas, vitaminas A y B12, y minerales como el hierro. También son bajos en calorías, lo que los convierte en una opción adecuada para una dieta equilibrada. Una porción de esta receta contiene aproximadamente 350 calorías, siendo una opción saludable para tus comidas.
Preguntas Frecuentes:
- ¿Puedo usar hígados de otro tipo? ¡Claro! Aunque los hígados de pollo o pavo son los más utilizados, puedes experimentar con hígados de res o cerdo.
- ¿Qué vino debo elegir? Un vino blanco seco es ideal, pero también puedes elegir un vino tinto, dependiendo de tus preferencias.
- ¿Puedo preparar los hígados con anticipación? ¡Absolutamente! Los hígados se pueden preparar un día antes y recalentar antes de servir.
Combinaciones Deliciosas:
Este plato combina maravillosamente con un vaso de vino blanco seco o una cerveza rubia fría. Además, una ensalada verde con aderezo de limón añadirá un contraste agradable.
Espero haber despertado tu apetito por cocinar con esta receta simple y deliciosa de hígados embriagados con vino. Te animo a jugar con los ingredientes y poner tu toque personal en esta receta. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 300 g de hígado de pollo, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 tomate, 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 vaso de vino blanco, sal, pimienta