Pasta soufflé

Pasta/Pizza - Pasta soufflé por Lidia H. - Recetas Recipia

Pasta al horno con salami o bacon Cuando tienes pasta sobrante para preparar para varias personas, esta receta es fácil de realizar: linguini hervidos, salami o bacon picados finamente, crema líquida sin azúcar y mucho queso. Todo se mezcla directamente en la fuente para hornear, luego se cubre con una capa de queso Gouda y Emmental y se hornea hasta que el queso esté dorado. Es una receta simple y abundante, sin salsa complicada y sin muchos pasos. Información rápida Tiempo total: no especificado en la receta original Tiempo de preparación: no especificado; incluye hervir la pasta y preparar los ingredientes Tiempo de horneado: hasta que el queso esté dorado Porciones: no especificadas; la cantidad es adecuada para una fuente grande Dificultad: fácil Tipo de receta: pasta al horno, adecuada para una comida familiar Ingredientes 2 paquetes de pasta linguini 10 rebanadas de salami o bacon 500 g de crema líquida sin azúcar 250 g de queso Gouda rallado 250 g de queso Emmental rallado 100 g de mantequilla Sal, al gusto Para esta receta, la crema líquida debe ser sin azúcar. No se trata de crema para postres, sino de la versión líquida utilizada en platos salados. Ambos tipos de queso se utilizan juntos: una parte va en la mezcla de pasta y el resto forma la corteza en la parte superior. Método de preparación 1. Hervir la pasta Pon la pasta linguini a hervir en una olla con agua salada. Cocínalas hasta que estén listas, sin dejarlas ablandar demasiado. El tiempo exacto de cocción no se menciona en la receta original, así que sigue las instrucciones del paquete y verifica la textura hacia el final. 2. Enjuagar la pasta Después de hervir, escurre la pasta y enjuágala con agua fría. Déjalas escurrir bien para que no haya demasiada agua en la fuente. 3. Preparar la fuente Engrasa la fuente con mantequilla. Es importante que la mantequilla cubra bien el fondo y los bordes para que la pasta no se pegue fácilmente durante el horneado. No se menciona un tamaño específico para la fuente, pero la cantidad de ingredientes implica usar una fuente lo suficientemente grande para toda la pasta y la salsa. 4. Cortar el salami o bacon Corta las 10 rebanadas de salami o bacon en cubos pequeños. Las piezas pequeñas se distribuirán más uniformemente entre la pasta y aparecerán en cada porción. 5. Mezclar los ingredientes Pon la pasta enjuagada en la fuente engrasada. Agrega los cubos de salami o bacon, la crema líquida sin azúcar, la sal y un cuarto de la cantidad total de queso rallado. La cantidad total de queso es de 500 g, compuesta por 250 g de Gouda y 250 g de Emmental, así que en este paso se utiliza aproximadamente un cuarto de la mezcla de queso. Mezcla la pasta directamente en la fuente hasta que los ingredientes estén distribuidos lo más uniformemente posible. Si usas bacon, se agrega crudo, cortado en cubos pequeños; no se indica un paso de fritura por separado. 6. Cubrir con queso Espolvorea el resto del queso rallado por encima. Extiéndelo para que cubra toda la superficie de la fuente. La capa de queso se convertirá en la parte dorada del plato y ayudará a que la pasta obtenga una buena consistencia en la parte superior. 7. Hornear el plato Pon la fuente en el horno y déjala hasta que el queso esté dorado. La receta original no especifica la temperatura del horno ni un tiempo de horneado exacto, así que observa el color del queso. Cuando la superficie esté dorada, la pasta estará lista para sacar. 8. Servir Deja reposar el plato un momento antes de servir, luego porciónalo. La pasta al horno se sirve caliente. Por qué hago esta receta a menudo Es una opción práctica de pasta al horno, especialmente cuando quiero un plato abundante que se pone en una sola fuente. No tiene una salsa que deba prepararse por separado, y los ingredientes se mezclan directamente con la pasta. El queso Gouda y Emmental añaden sabor y forman la capa dorada en la parte superior, mientras que la crema líquida ayuda a que la mezcla se mantenga cremosa. Otra ventaja es que el salami o bacon se pueden cortar rápidamente y distribuir entre la pasta sin una preparación complicada. La cantidad es adecuada para una comida familiar, pero el número exacto de porciones depende del tamaño de las porciones y de la cantidad de pasta en los dos paquetes. Consejos Enjuaga la pasta después de hervir y déjala escurrir bien. Si quedan muy húmedas, la mezcla en la fuente puede volverse más líquida de lo necesario. Engrasa la fuente antes de poner la pasta. La mantequilla se utiliza tanto para evitar que se pegue como para realzar el sabor del plato. Guarda un poco de queso para la capa final. En la receta original, solo un cuarto de la cantidad total se mezcla en la pasta, y el resto se coloca encima. Extiende el queso hasta los bordes, no solo en el centro de la fuente. De esta manera, toda la superficie de la pasta está cubierta antes de hornear. No hay una temperatura o tiempo exacto para el horno en la receta original. El queso es el principal indicador: la fuente se saca cuando está dorada. Sustituciones Puedes usar salami o bacon, dependiendo de lo que tengas a mano. La receta menciona ambos como alternativas, y la cantidad sigue siendo 10 rebanadas. Gouda y Emmental no necesitan ser reemplazados por separado si no tienes ambos tipos, pero la fuente de la receta utiliza 250 g de cada uno. Si cambias los quesos, mantén la cantidad total de 500 g para no alterar demasiado la proporción entre la pasta y la capa de queso. La crema líquida debe permanecer sin azúcar. Una versión endulzada no es adecuada para este plato salado. Variaciones Puedes preparar la receta solo con salami o solo con bacon, sin combinarlos. Los cubos pequeños se colocan directamente sobre la pasta, como se describe en la receta básica. Si deseas una capa de queso más uniforme, mezcla los dos tipos de queso antes de dividir la cantidad: un cuarto para la pasta en la fuente y el resto para la superficie. La forma de la pasta puede cambiarse solo si necesitas usar lo que tienes en la despensa, pero la receta original se hace con linguini. La pasta debe hervirse y luego enjuagarse antes de ensamblar. Ideas de servicio Sirve la pasta tan pronto como esté lista, mientras el queso de arriba esté dorado. Se puede porcionar directamente de la fuente y es adecuada como plato principal. Para una comida simple, no es necesario un salsa por separado. La crema líquida y el queso forman la parte cremosa del plato, mientras que el salami o bacon añaden sabor salado. Preguntas frecuentes ¿Puedo usar solo Gouda o solo Emmental? La receta original utiliza 250 g de Gouda y 250 g de Emmental, para un total de 500 g de queso. Puedes usar un solo tipo si es necesario, pero el sabor y el dorado pueden ser ligeramente diferentes. ¿El bacon necesita ser frito antes? No. En los pasos originales, el bacon se corta en cubos pequeños y se agrega directamente sobre la pasta. No se menciona un paso de fritura por separado. ¿Cuánto tiempo debe estar la fuente en el horno? El tiempo exacto no se especifica. La fuente se hornea hasta que el queso de arriba esté dorado. Observa la superficie hacia el final del horneado, ya que esta es la indicación proporcionada en la receta. ¿Puedo usar crema líquida endulzada? No. Para esta receta se utiliza crema líquida sin azúcar, adecuada para platos salados. ¿Cuántas porciones salen? La receta no especifica un número exacto de porciones. De los dos paquetes de pasta y la cantidad de queso, resulta una fuente grande, y el número de porciones depende del tamaño de las porciones y del peso de los paquetes de pasta. Valores nutricionales Los valores son estimados y no se pueden calcular con precisión a partir de los datos disponibles. No se especifica el peso de cada paquete de linguini ni el peso de las 10 rebanadas de salami o bacon. Además, no se menciona el número de porciones. Para una porción típica de una fuente dividida en aproximadamente 8 porciones, la estimación puede ser alrededor de: Calorías: 650–850 kcal Proteínas: 25–35 g Carbohidratos: 65–90 g Grasas: 30–45 g La sal puede variar mucho dependiendo del tipo de salami o bacon, la cantidad de sal añadida al agua de la pasta y cuánta sal contienen los quesos. Estos valores son orientativos y no deben considerarse un análisis nutricional exacto. Almacenamiento y recalentamiento Después de enfriar, guarda la pasta cubierta en el refrigerador. Por seguridad, no la dejes mucho tiempo a temperatura ambiente antes de refrigerarla. El plato se puede recalentar en el horno o en porciones hasta que esté bien caliente. El queso de arriba será menos crujiente después de refrigerarse, pero el sabor sigue siendo adecuado para el día siguiente. Si preparas una gran cantidad, guarda las sobras en recipientes cerrados y consúmelas en unos días. ¡Buen provecho!

Ingredientes

  • 2 paquetes de pasta linguini
  • 10 rebanadas de salami o tocino
  • 500 g de crema líquida sin azúcar
  • 250 g de queso Gouda rallado
  • 250 g de queso Emmental rallado
  • 100 g de mantequilla.

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Categoría: Pasta/Pizza Autor: Lidia H. Vistas: 696 Fecha: 05.10.2024
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