Hígados de pollo con arroz

Los hígados de pollo con arroz se doran solo cuando se ha evaporado el líquido de la sartén, a fuego bajo. El arroz con cebolla y pimiento se cuece hasta quedar tierno y meloso, y la salsa de soja se añade al final, después de retirar la sartén del fuego. Yo pongo primero el arroz en el plato y coloco los hígados encima. Preparación: 20 minutos. Cocción: 58 minutos. Tiempo total: 78 minutos. Raciones: 4. Aproximadamente 690 kcal y 36 g de proteínas por ración.
Ingredientes
Para los hígados
- 700 g de hígados de pollo
- 2 cucharadas de aceite
- 1/2 cucharadita de pimienta molida
- 2 cucharadas de salsa de soja
Para el arroz
- 4 cucharadas de aceite
- 1 cebolla mediana (150 g)
- 1 pimiento (150 g)
- 300 g de arroz
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta molida
- 500 ml de agua
- 15 g de perejil fresco
Preparación
1. Limpia los hígados, quitándoles las telillas y la grasa, y sécalos bien con papel de cocina. Ponlos en una sartén con 2 cucharadas de aceite, espolvorea 1/2 cucharadita de pimienta y cocínalos a fuego bajo unos 30 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando, hasta que se evapore el líquido y se doren ligeramente. A cada cual le gustan de una manera; yo los dejo dorarse un poco, sin que queden rojos por dentro. 2. Apaga el fuego, añade 2 cucharadas de salsa de soja y tapa la sartén mientras preparas el arroz. 3. Pela y pica la cebolla y el pimiento. En una cazuela, sofríelos con 4 cucharadas de aceite a fuego bajo durante 10 minutos, hasta que se ablanden. 4. Enjuaga el arroz con agua fría y escúrrelo. Añádelo a las verduras y agrega 1 cucharadita de sal y 1/2 cucharadita de pimienta. Remueve sin parar durante 3 minutos, hasta que los granos queden cubiertos de aceite. 5. Vierte 500 ml de agua fría y cuece a fuego bajo 15 minutos, removiendo de vez en cuando y vigilando que no se pegue al fondo de la cazuela. El arroz está listo cuando los granos estén tiernos. 6. Apaga el fuego, espolvorea el perejil picado y remueve.
Notas
Sírvelos con una ensalada verde sencilla, junto al arroz meloso. Empieza a cocinar los hígados unos 30 minutos antes de preparar el arroz; la sartén puede quedarse tapada mientras se cuece la guarnición. Los hígados grandes pueden necesitar más tiempo que los pequeños, así que elige piezas de tamaño parecido para que se doren por igual. El arroz de grano largo queda más suelto, mientras que el de grano redondo queda más ligado. La salsa de soja habitual puede contener gluten; para una opción sin gluten, sustitúyela por la misma cantidad de tamari certificado sin gluten. Enfría las sobras sin dejarlas mucho rato sobre la encimera y guárdalas en un recipiente cerrado en la nevera, como máximo 3 días.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar hígado de pavo?
Sí, sustituye los hígados por 700 g de hígado de pavo y corta los lóbulos grandes en trozos de unos 3 cm; los trozos gruesos se cocinan más despacio.
¿Cómo compruebo si los hígados están bien hechos?
Con un termómetro de cocina, mide el centro de un hígado grande: debe alcanzar los 74°C.
¿Qué hago si el arroz se ha pegado al fondo de la cazuela?
Retira la cazuela del fuego y pasa el arroz a otro recipiente sin raspar la capa pegada. Si los granos aún están duros, añade 30 ml de agua caliente y cuécelo 3 minutos más.
¿Puedo usar hígados congelados?
Descongélalos 12 horas en la nevera y sécalos bien antes de ponerlos en la sartén; los cristales de hielo sueltan agua durante la cocción.
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