Tarta salada de calabacín

Aperitivos - Tarta salada de calabacín por Eva E. - Recetas Recipia

La tarta salada de calabacín se prepara bastante rápido, especialmente si utilizas masa de hojaldre comprada. Mientras la masa alcanza la temperatura ambiente, se prepara el relleno de ricotta con huevos, prosciutto y perejil. Las rodajas de calabacín se colocan encima, en rodajas finas, y los bordes de la masa se enrollan ligeramente para formar un borde más alto. Después de hornear, la tarta se puede servir caliente o fría y es adecuada tanto para una comida ligera como para un aperitivo. Info rápida Tiempo de preparación: no se especifica en la receta original Tiempo de horneado: aproximadamente 30-40 minutos Tiempo total: tiempo de preparación más 30-40 minutos de horneado Porciones: no se especifican; la tarta se puede porcionar según el tamaño del molde y la forma en que se sirva Dificultad: fácil Tipo de receta: tarta salada, aperitivo o snack Ingredientes 1 paquete de masa de hojaldre redonda 400 g de ricotta 2 calabacines 100 g de prosciutto cortado en cubitos 2 huevos Perejil, picado finamente Pimienta Sal, solo si es necesario Parmesano, para espolvorear antes de finalizar la cocción Modo de preparación 1. Saca la masa de hojaldre del refrigerador y déjala a temperatura ambiente. Es más fácil de desenrollar y colocar en el molde una vez que no está muy fría. 2. Mientras tanto, prepara el relleno. Coloca la ricotta en un bol y añade los huevos, el prosciutto cortado en cubitos y el perejil picado finamente. Mezcla hasta que los ingredientes estén bien distribuidos. 3. Prueba la mezcla y ajusta la sal solo si es necesario. El prosciutto puede ser ya suficientemente salado. Agrega también un poco de pimienta. 4. Lava los calabacines y córtalos en rodajas bastante finas. Las rodajas no deben ser demasiado delgadas, pero es importante que tengan un grosor similar para que se cocinen de manera uniforme. 5. Coloca una hoja de papel de hornear en un molde redondo. En la receta original se utiliza un molde para tartas. Coloca la masa de hojaldre sobre la hoja de papel y ajústala en el molde. 6. Pincha la masa en varios lugares con un tenedor. Este paso se realiza antes de añadir el relleno. 7. Vierte la mezcla de ricotta sobre la masa y extiéndela en una capa lo más uniforme posible. 8. Coloca las rodajas de calabacín sobre la ricotta. Puedes ponerlas una al lado de la otra, de modo que la superficie de la tarta quede bien cubierta. 9. Si la masa sobresale por los bordes del molde, enrolla la parte restante hacia adentro. Así obtendrás un borde más alto que mantendrá el relleno dentro. 10. Hornea la tarta durante aproximadamente 30-40 minutos, hasta que la masa de hojaldre esté dorada. La temperatura del horno no se menciona en la receta original, así que utiliza la configuración habitual que usas para la masa de hojaldre. 11. Hacia el final de la cocción, espolvorea parmesano por encima y deja la tarta unos minutos más en el horno, para que se dore ligeramente. 12. Sirve la tarta caliente o fría. Después de que se enfríe un poco, el relleno se asienta y las porciones se cortan más fácilmente. Por qué hago la receta a menudo Es una tarta simple, con pocos pasos y sin necesidad de hacer la masa desde cero. El relleno se mezcla en un solo bol, y los calabacines no requieren una preparación separada antes de ser colocados sobre la ricotta. Además, se puede servir de varias maneras: caliente, en una comida ligera, o fría, como aperitivo. La receta también es bastante flexible. Si tienes otra verdura a mano o quieres usar una combinación diferente de quesos, la base de la tarta sigue siendo la misma. Consejos Deja que la masa alcance la temperatura ambiente antes de desenrollarla. El hojaldre muy frío puede romperse más fácilmente al colocarlo en el molde. Corta los calabacines en rodajas de grosor similar. De esta manera, las rodajas se cocinan en un tiempo similar y no quedan algunas demasiado duras y otras demasiado blandas. No añadas sal de entrada a la mezcla de ricotta. El prosciutto y el parmesano ya contribuyen al sabor salado, así que es mejor probar la mezcla antes de ajustarla. Pincha la masa con un tenedor antes de poner el relleno. No es necesario pincharla en exceso, algunas zonas son suficientes. Vigila el hojaldre hacia el final de la cocción. La tarta está lista cuando los bordes y la parte inferior de la masa están dorados, no solo cuando el relleno parece cuajado. Sustituciones La ricotta puede ser sustituida por queso fresco mezclado con crema de queso. La mezcla debe ser lo suficientemente homogénea para poder extenderse sobre la masa. Los calabacines pueden ser reemplazados por otras verduras, como se menciona en la receta base: tomates, zanahorias o pimientos. Corta las verduras de manera que se puedan colocar fácilmente sobre el relleno. Variaciones Para un sabor diferente, puedes usar otra combinación de verduras de las indicadas en la receta. Los tomates, zanahorias y pimientos cambian el sabor y la apariencia de la tarta, pero mantienen la idea básica. El prosciutto se añade al relleno, junto con la ricotta, los huevos y el perejil. Si cambias las verduras, mantén el mismo orden de preparación: la mezcla de queso se extiende primero y las verduras se colocan encima. El parmesano se agrega en los últimos minutos, no desde el principio. De esta manera, tiene tiempo de dorarse sin quemarse antes de que el hojaldre esté listo. Ideas de presentación La tarta se puede servir caliente, justo después de sacarla del horno, tras un breve enfriamiento. También es buena fría, lo que la hace adecuada para una bandeja de aperitivos o para un snack preparado con antelación. Si la sirves como plato principal, corta porciones más grandes. Para el aperitivo, las porciones pueden ser más pequeñas y colocarse en una bandeja después de que la tarta se haya enfriado. Preguntas frecuentes ¿Puedo usar masa de hojaldre rectangular? La receta se presenta con un paquete de masa de hojaldre redonda, adecuada para un molde de tarta. Se puede usar masa de otra forma solo si se ajusta al molde elegido, pero la forma original de la receta es la redonda. ¿Debo cocinar los calabacines antes? No. En la receta original, los calabacines se cortan directamente en rodajas y se colocan crudos sobre el relleno de ricotta. Solo es importante que estén cortados lo suficientemente finos y que se dejen hasta que el hojaldre esté dorado. ¿Cuándo se añade el parmesano? El parmesano se espolvorea antes de sacar la tarta del horno. La tarta se deja unos minutos más en el horno, para que el parmesano se dore. ¿Se puede servir fría? Sí. La tarta se sirve tanto caliente como fría. Cuando está fría, el relleno es más firme y se puede porcionar más fácilmente. ¿Puedo sustituir la ricotta? Sí. La fuente de la receta recomienda queso fresco mezclado con crema de queso. Mezcla bien antes de añadir los huevos, el prosciutto y el perejil. Valores nutricionales Los valores a continuación son estimativos y dependen de la marca de la masa de hojaldre, de la cantidad de parmesano utilizada y del número de porciones en que se corta la tarta. Dado que el paquete de hojaldre no tiene un peso especificado, no se puede calcular un valor exacto. Para una porción de una tarta dividida en 4 porciones, la estimación es: Calorías: aproximadamente 400-500 kcal Proteínas: aproximadamente 18-23 g Carbohidratos: aproximadamente 25-35 g Grasas: aproximadamente 25-35 g La tarta contiene proteínas de la ricotta, los huevos, el prosciutto y el parmesano. La mayor variación en el número de calorías proviene, por lo general, de la masa de hojaldre y de la cantidad de grasa en esta. Si la tarta se corta en más porciones, los valores por porción serán menores. Conservación y recalentamiento La tarta sobrante se conserva cubierta en el refrigerador. Se recomienda consumirla pronto, ya que el relleno contiene ricotta y huevos, y el hojaldre pierde gradualmente su textura crujiente. Se puede comer fría, directamente del refrigerador, como permite la receta original. Para recalentar, coloca las porciones unos minutos en el horno, hasta que estén calientes. Así, la masa conservará mejor su textura que si se calienta durante mucho tiempo. No añadas parmesano de nuevo al recalentar; este se pone en la etapa final de la cocción inicial.

Preparación

Sacamos la masa de hojaldre del refrigerador y la dejamos a temperatura ambiente. Mientras tanto, preparamos el relleno. En un tazón, ponemos ricotta, huevos, prosciutto, perejil finamente picado y mezclamos. Si es necesario, ajustamos la sal. También agregamos un poco de pimienta. Cortamos el calabacín en rodajas bastante finas. Tomamos una bandeja de horno redonda, yo usé una para tartas, y la forramos con papel de hornear. Encima, extendemos la masa de hojaldre. La pinchamos con un tenedor y vertemos la ricotta. Encima de la ricotta, colocamos hermosamente las rodajas de calabacín. Los bordes de la masa que quedan fuera se enrollan para crear un borde más alto. Horneamos en el horno durante unos 30-40 minutos, o hasta que veamos que la masa está dorada. Antes de sacarla del horno, agregamos un poco de parmesano y dejamos dorar unos minutos más. Se puede servir caliente o fría. ¡Buen provecho!! En lugar de ricotta, puedes usar queso fresco mezclado con queso crema; en lugar de calabacín, usa cualquier otra verdura, tomates, zanahorias, pimientos...

Ingredientes

  • un paquete de masa de hojaldre (redonda) 400 g de ricotta 2 calabacines 100 g de prosciutto en dados 2 huevos perejil pimienta sal parmesano

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Categoría: Aperitivos Autor: Eva E. Vistas: 1942 Fecha: 06.10.2024
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