Empanada de Espinacas (de Cuaresma)

El puerro es un ingrediente versátil, y cuando se combina con espinacas en una tarta, el resultado es una delicia deliciosa y saludable. Comenzamos limpiando el puerro, recortando los extremos y colocándolo sobre una tabla de cortar. Con un cuchillo afilado, cortamos el puerro en rodajas finas, teniendo cuidado de usar solo la parte blanca y verde claro, ya que son las más tiernas. En una sartén, calentamos unas cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente, añadimos las rodajas de puerro y las salteamos a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que se vuelvan suaves y translúcidas. Esto tomará aproximadamente de 5 a 7 minutos. Una vez que el puerro se haya ablandado, añadimos una cantidad generosa de espinacas frescas lavadas y escurridas. Las espinacas se reducirán rápidamente en volumen, así que no dudes en revolver constantemente, asegurándote de que se marchiten de manera uniforme. Dejamos la mezcla al fuego hasta que las espinacas se marchiten completamente y se evapore cualquier exceso de agua, lo que puede tardar alrededor de 3-4 minutos. Luego, sazonamos la mezcla con sazonador vegetal, sal y pimienta al gusto. Una vez que la mezcla ha sido sazonada, la dejamos enfriar completamente para no afectar la textura de la masa. Mientras tanto, preparamos la bandeja de hornear, forrándola con papel pergamino para evitar que se pegue. Tomamos la primera hoja de masa del paquete y la extendemos uniformemente en el fondo de la bandeja, asegurándonos de que llegue a los lados, formando una base sólida. Después de colocar la primera hoja, vertemos con cuidado la mezcla de espinacas y puerros, distribuyéndola uniformemente para asegurar una tarta bien equilibrada. Luego, tomamos la segunda hoja de masa, que extendemos suavemente y colocamos sobre el relleno, teniendo cuidado de no romperla. Para permitir que el vapor salga y prevenir la formación de burbujas de aire, pinchamos la hoja de masa en varios lugares con un tenedor. Además, untamos ligeramente la superficie con aceite para darle un color dorado y una textura crujiente al final. Ahora, la tarta está lista para hornear. La colocamos en el horno precalentado a 180 grados Celsius y la dejamos hornear durante 30-35 minutos, o hasta que se vuelva dorada y crujiente. Después de sacarla del horno, dejamos que la tarta se enfríe un poco antes de cortarla. ¡Disfrútala caliente o a temperatura ambiente, acompañada de una ensalada fresca o un yogur saborizado, para una comida completa y satisfactoria! Esta tarta de puerro y espinacas no solo es deliciosa, sino que también está llena de nutrientes, siendo una elección perfecta para almuerzos rápidos o cenas ligeras.
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