Hígados de pollo con mămăligă (polenta rumana)

Carne - Hígados de pollo con mămăligă (polenta rumana) por Natasa A. - Recetas Recipia

Los hígados de pollo con mămăligă (polenta rumana) se escurren bien después de estar en leche, se doran con cebolla y se terminan en una salsa de tomate concentrado. El guiso de hígados lleva una salsa reducida, con pimentón picante y hierbas, y la mămăligă se sirve al lado. Yo dejo la salsa lo bastante líquida para poder recogerla con la mămăligă. Preparación: 10 minutos. Cocción: 19 minutos. Reposo: 60 minutos. Tiempo total: 89 minutos. Raciones: 2. Aproximadamente 320 kcal y 26 g de proteínas por ración.

Ingredientes

  • 300 g de hígados de pollo
  • 300 ml de leche
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cebolla pequeña (100 g)
  • 1/2 cucharada de tomate concentrado
  • 125 ml de agua
  • 1/4 cucharadita de pimentón picante
  • 1/4 cucharadita de tomillo
  • 1/4 cucharadita de romero
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de pimienta molida

Preparación

1. Pon los hígados en un recipiente, cúbrelos con 300 ml de leche y déjalos en la nevera aproximadamente 1 hora. 2. Pica la cebolla muy fina. Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén y cocina la cebolla 4 minutos, hasta que se ablande y se dore un poco. 3. Escurre los hígados y sécalos con papel de cocina. Ponlos en la sartén, tápala y cocínalos 10 minutos, agitando la sartén de vez en cuando y dándoles la vuelta, hasta que se doren por ambos lados y estén hechos por dentro. 4. Mezcla 1/2 cucharada de tomate concentrado con 125 ml de agua, 1/4 cucharadita de pimentón picante, 1/4 cucharadita de tomillo, 1/4 cucharadita de romero, 1/2 cucharadita de sal y 1/4 cucharadita de pimienta. Vierte la mezcla sobre los hígados y cocina sin tapar 5 minutos, hasta que el líquido se reduzca. Sirve con mămăligă.

Notas

Los pongo en la mesa con mămăligă blanda, no demasiado firme. La leche está en contacto con los hígados, así que el plato contiene lácteos aunque se escurran antes de cocinarlos. Si guardas una ración para más tarde, ponla en un recipiente cerrado en la nevera, como máximo 3 días. Elige hígados enteros y de color uniforme; los que están aplastados se rompen más fácilmente al darles la vuelta. Al sacarlos de la leche, escúrrelos bien y sécalos con papel, porque la humedad hace que el aceite salpique y retrasa que se doren. El tamaño cambia el tiempo de cocción: los trozos gruesos pueden necesitar otros 2-3 minutos, y el centro debe quedar hecho, sin nada de color rosado. Si el tomate concentrado ya tiene sal, prueba la salsa cuando se haya reducido y solo entonces añade más sal. La salsa debería adherirse a los hígados; si sigue líquida, déjala al fuego uno o dos minutos más.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se deshacen los hígados al darles la vuelta?

Déjalos quietos 2 minutos para que se doren por primera vez y luego dales la vuelta con una espátula ancha.

¿Se pueden usar hígados de pavo?

Sí. Córtalos en trozos de unos 3 cm y comprueba que estén completamente hechos antes de verter la salsa.

¿Por qué quedan duros los hígados?

Por lo general, han estado demasiado tiempo al fuego. Para comprobarlo, la temperatura del centro debe llegar a 74°C.

¿Puedo usar hígados congelados?

Sí, después de descongelarlos por completo en la nevera, normalmente 8-12 horas; luego escúrrelos antes de ponerlos en la sartén.

Etiquetas

Categoría: Carne Autor: Natasa A. Vistas: 503 Fecha: 20.10.2024
Carne - Hígados de pollo con mămăligă (polenta rumana) por Natasa A. - Recetas Recipia 1

Categorías

Amelya Wise Revolut