Pan inglés con queso y cebolla

Pan inglés con queso y cebolla - Una delicia sabrosa y reconfortante ¿Quién no ama un pan caliente, recién salido del horno, con un aroma tentador de queso y cebolla? El pan inglés con queso y cebolla es una elección perfecta para cualquier ocasión, ya sea una cena familiar o una reunión con amigos. Esta deliciosa receta combina la textura esponjosa del pan con el intenso sabor del queso y la dulzura de las cebollas caramelizadas, creando un plato que deleitará cualquier paladar. Tiempo de preparación: 20 minutos Tiempo de horneado: 45 minutos Tiempo total: 1 hora y 5 minutos Número de porciones: 20 bolitas pequeñas Ingredientes necesarios: - 1 cebolla grande, picada finamente - 45 g de mantequilla (más un poco para engrasar) - 450 g de harina de trigo - 7 g de levadura seca (o 20 g de levadura fresca) - 1 cucharadita de mostaza - 175 g de queso Cheddar (o cualquier queso preferido, yo usé Emmental) - 150 ml de agua tibia - 150 ml de leche tibia - 2 cucharaditas rasas de sal - Una pizca de pimienta Preparación del pan: 1. Sofreír la cebolla: Comienza derritiendo 25 g de mantequilla en una sartén a fuego medio. Agrega la cebolla picada finamente y sofríe suavemente, revolviendo constantemente para evitar que se queme. La cebolla debe volverse translúcida y revelar su aroma dulce. Una vez lista, retira la sartén del fuego y deja enfriar un poco la cebolla. 2. Mezclar los ingredientes secos: En un tazón grande, tamiza la harina y agrega la levadura, la mostaza, la sal y la pimienta. La mostaza añadirá una nota sutil de sabor, mientras que la pimienta realzará los aromas. 3. Agregar los ingredientes húmedos: En el centro de la mezcla de harina, agrega 3/4 del queso rallado (reserva el resto para la cobertura) y la cebolla sofrita. Vierte la leche y el agua tibia sobre los ingredientes secos. Usa una espátula o tus manos para mezclar los ingredientes hasta obtener una masa suave. Si la masa se pega a tus manos, agrega un poco de harina hasta que sea manejable. 4. Amasar la masa: Amasa la masa durante aproximadamente 10 minutos hasta que se vuelva elástica y homogénea. Amasar es esencial para el desarrollo del gluten, lo que hará que el pan sea esponjoso. 5. Levar la masa: Coloca la masa en un tazón engrasado con un poco de aceite o mantequilla. Cúbrelo con un film engrasado (para evitar que se pegue) y déjalo levar en un lugar cálido durante 45 minutos, o hasta que duplique su volumen. 6. Dar forma a las bolitas de masa: Una vez que la masa ha levado, divídela en 20 bolitas iguales. Este es un paso divertido, y el tamaño de las bolitas se puede ajustar según las preferencias. 7. Preparar la bandeja de hornear: Coloca la mitad de las bolitas en una bandeja de hornear forrada con papel de hornear o engrasada con mantequilla. Vierte un poco de la mantequilla derretida sobre ellas para añadir un sabor y una textura deliciosos. 8. Agregar el resto de bolitas: Coloca la otra mitad de las bolitas sobre las primeras, úntalas con el resto de la mantequilla derretida y cúbrelas con un film engrasado. Déjalas levar nuevamente durante 45 minutos, hasta que lleguen al borde superior de la bandeja. 9. Hornear el pan: Precalienta el horno a 190 grados Celsius. Una vez que la masa ha levado, espolvorea el resto del queso por encima y hornea el pan durante 45 minutos, o hasta que esté dorado y crujiente. 10. Enfriar y servir: Después de sacar el pan del horno, déjalo enfriar sobre una rejilla. Esto ayudará a mantener la textura crujiente. Una vez enfriado, puedes cortarlo y disfrutar de su aroma inconfundible. Consejos prácticos para un resultado perfecto: - Elección de ingredientes: Usa queso de calidad, ya que influirá en el sabor del pan. El Cheddar es una elección clásica, pero puedes experimentar con otros quesos como Gouda o Gruyère. - Control de temperatura: Asegúrate de que la leche y el agua estén tibias, no calientes, para no matar la levadura. - Levadura rápida: Si tienes poco tiempo, puedes dejar que la masa leve en un lugar cálido, como al lado de un radiador o en el horno precalentado pero apagado. - Variaciones: Puedes añadir hierbas frescas o secas (como romero o tomillo) a la masa para un sabor aún más intenso. Notas nutricionales: Una porción de pan inglés con queso y cebolla proporciona un equilibrio de carbohidratos, proteínas y grasas saludables, siendo una buena fuente de calcio gracias al queso. Es ideal como aperitivo o acompañamiento para sopas y ensaladas. Preguntas frecuentes: 1. ¿Puedo usar otros tipos de queso? Sí, puedes experimentar con diferentes quesos, pero asegúrate de elegir aquellos que se derriten bien. 2. ¿Cómo puedo almacenar el pan? El pan se conserva mejor en un recipiente hermético a temperatura ambiente, pero también está delicioso tostado al día siguiente. 3. ¿Puedo hacer la masa un día antes? Sí, puedes amasar la masa y dejarla levar en el refrigerador durante la noche. Al día siguiente, déjala llegar a temperatura ambiente antes de darle forma. Este pan inglés con queso y cebolla no solo es una receta sencilla, sino también una maravillosa manera de reunir a la familia y amigos alrededor de la mesa. Ya sea que lo sirvas caliente, junto a una taza de té o una deliciosa sopa, cada bocado será una experiencia placentera. ¡Buen provecho!
Ingredientes
- 1 cebolla picada finamente
- 45 g de mantequilla
- 450 g de harina
- 7 g de levadura seca (o 20 g de levadura fresca)
- 1 cucharadita de mostaza
- 175 g de queso Cheddar (yo usé Emmental)
- 150 ml de agua tibia
- 150 ml de leche tibia
- 2 cucharaditas de sal
- una pizca de pimienta
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