Albóndigas en salsa de calabacín y tomate

Niños - Albóndigas en salsa de calabacín y tomate por Ludovica E. - Recetas Recipia

Albóndigas en salsa de calabacín y tomate Cuando tengo albóndigas ya preparadas, esta salsa es una de las opciones sencillas para un plato contundente. El calabacín se cocina junto con la cebolla y la pasta de tomate, luego se tritura durante la preparación, de modo que la salsa se vuelve espesa y suave. La pasta de tomate con pimientos asados aporta un sabor ligeramente dulce y picante, pero también se puede usar pasta de tomate simple. La receta se elabora en una multicocina, y las albóndigas se añaden una vez que la base de la salsa está tierna. Información rápida Tiempo de preparación: no especificado exactamente; incluye limpiar y picar las verduras Tiempo de cocción: aproximadamente 45 minutos Tiempo total: aproximadamente 45 minutos, al que se suma el tiempo para preparar los ingredientes Porciones: no se especifica el número; la receta contiene 20 albóndigas Dificultad: fácil Tipo de receta: plato principal, preparado en multicocina Ingredientes 2 calabacines crudos 2 cebollas amarillas 5 dientes de ajo 3 cucharadas de pasta de tomate 20 albóndigas de carne y verduras 100 ml de aceite 300 ml de agua caliente 2 hojas de laurel Sal, al gusto Pimienta, al gusto Tomillo, al gusto Orégano, al gusto Perejil fresco, picado finamente, para el final Para la salsa se puede usar pasta de tomate simple o pasta de tomate con pimientos asados. En la versión con pimientos asados, el sabor de la salsa es un poco más dulce y aromático. Las albóndigas y la pasta de tomate ya están sazonadas, así que la sal se añade con cuidado, una vez que la salsa comienza a hervir. Modo de preparación 1. Limpia los calabacines y rállalos o pícalos en un procesador. No es necesario obtener una textura perfectamente uniforme, ya que el calabacín se ablandará y se triturará durante la cocción. 2. Pela la cebolla y córtala en rodajas. Pela los dientes de ajo y resérvalos para el momento en que la salsa esté casi lista. 3. Vierte el aceite en la olla de la multicocina y selecciona el programa FRY durante 15 minutos. 4. Cuando el aceite esté caliente, añade la cebolla. Cocínala hasta que se vuelva translúcida, removiendo de vez en cuando para que se ablande uniformemente y no se pegue a la olla. 5. Añade el calabacín picado y mezcla un par de veces. Déjalo cocinar junto con la cebolla hasta que comience a ablandarse. 6. Al final del programa FRY, añade la pasta de tomate. Mezcla bien para que la pasta se distribuya en la mezcla de calabacín y cebolla. 7. Después de finalizar el programa FRY, coloca las albóndigas en la olla. Vierte el agua caliente y añade las hojas de laurel. La cantidad de agua debe ser suficiente para cubrir las albóndigas. 8. Selecciona el programa STEW durante 30 minutos y deja que el plato hierva a fuego lento. 9. A la mitad del tiempo de cocción, prueba la salsa. Solo entonces ajusta la sal y añade la pimienta, el tomillo y el orégano, teniendo en cuenta que tanto las albóndigas como la pasta de tomate pueden estar ya sazonadas. 10. También a la mitad de la preparación, añade el ajo prensado. Mezcla suavemente, sin deshacer las albóndigas. 11. Cuando termine el programa, espolvorea el perejil picado y sirve el plato caliente. La salsa tendrá una textura más homogénea a medida que el calabacín se cocina y se tritura en la olla. Si quedan pequeños trozos de calabacín, no es un problema; esta es la consistencia que se obtiene normalmente al cocinar. Por qué hago esta receta a menudo Es una opción práctica cuando tengo albóndigas preparadas y quiero servirlas con una salsa más consistente que una simple de tomate. El calabacín aumenta la cantidad de salsa y le da una textura agradable, sin necesidad de otros ingredientes. Además, la base de cebolla, calabacín y pasta de tomate se puede preparar por separado. En verano, preparo esta salsa en forma de zacusca y la pongo en frascos para el invierno. Se conserva bien, y la receta de la salsa puede usarse posteriormente como base para albóndigas. Para la conservación, es importante seguir un procedimiento correcto de preparación y esterilización de los frascos. Consejos El calabacín puede ser rallado o picado en un procesador. Dado que se cocina hasta que se ablanda, la diferencia entre los dos métodos no es importante para el resultado final. No añadas toda la sal desde el principio. La pasta de tomate y las albóndigas pueden ya tener suficiente sal, y el sabor de la salsa cambia a medida que hierve. El agua debe estar caliente y ser suficiente para cubrir las albóndigas. Si no están cubiertas, la parte superior se cocinará más lentamente y la salsa no se distribuirá uniformemente a su alrededor. El ajo se añade a la mitad de la preparación, no en la etapa de sofreír la cebolla. De esta manera, conserva mejor su aroma en la salsa. Sustituciones La pasta de tomate con pimientos asados puede ser reemplazada por pasta de tomate simple, en la misma cantidad. El sabor será menos dulce y menos aromático. Si no tienes perejil al final, se puede omitir. En la receta básica no se necesita una cantidad adicional de hierbas. Variaciones La salsa se puede preparar sin albóndigas y usarse como base para otros platos. En esta forma, el calabacín, la cebolla, el ajo y la pasta de tomate se cocinan hasta que se ablandan, luego la salsa se puede conservar para el invierno en forma de zacusca, siguiendo el procedimiento de conservación. Para un sabor más dulce y picante, se puede usar la pasta de tomate con pimientos asados mencionada en la receta original. Si prefieres un sabor más simple, la pasta de tomate clásica es suficiente. Las especias se pueden ajustar al final, dependiendo de cuán sazonadas estén las albóndigas. La base de la receta sigue siendo la misma: pimienta, tomillo y orégano. Ideas para servir Las albóndigas se sirven calientes, con la salsa de calabacín y tomate. La salsa es lo suficientemente consistente como para servirse directamente al lado de las albóndigas, sin necesidad de un acompañamiento mencionado por separado en la receta básica. Preguntas frecuentes ¿Puedo usar calabacines más grandes? Sí. Los calabacines se limpian y se pican, y luego se cocinan hasta que se ablandan. Dado que la salsa se tritura durante la preparación, la forma en que se cortan no es esencial. ¿Debo freír las albóndigas primero? No. En esta receta, las albóndigas se añaden directamente a la olla después de que la cebolla, el calabacín y la pasta de tomate han sido cocinados en el programa FRY. Luego se cocinan en la salsa, en el programa STEW. ¿Cuándo se añaden las especias? Las especias y la sal se añaden a la mitad del programa STEW, después de que la salsa ha comenzado a hervir. Entonces es más fácil apreciar el sabor final, especialmente si las albóndigas y la pasta de tomate ya están saladas. ¿Puedo usar albóndigas congeladas? La fuente de la receta no menciona el uso de albóndigas congeladas. Para esta variante se indican 20 albóndigas de carne y verduras, que se añaden a la olla después de preparar la base de la salsa. ¿Se puede hacer la salsa sin albóndigas? Sí. La salsa se puede preparar por separado y usarse posteriormente. Durante el verano, se puede hacer en forma de zacusca y poner en frascos para el invierno, siguiendo un método de conservación adecuado. Valores nutricionales Los valores son estimativos y no se pueden calcular con precisión sin la receta de las albóndigas, el tipo de carne utilizado, la cantidad de verduras en su composición y el número exacto de porciones. Para una porción que contiene parte de salsa y albóndigas, la estimación puede variar aproximadamente entre 350 y 500 kcal. La cantidad de proteínas puede estar alrededor de 15-25 g, los carbohidratos aproximadamente 15-25 g, y las grasas aproximadamente 20-35 g. La mayor parte de las grasas proviene del aceite y de la composición de las albóndigas, si estas contienen carne más grasa. Los valores reales varían mucho en función del tamaño de las albóndigas y de la cantidad de aceite consumido en el plato. Conservación y recalentamiento El plato con albóndigas se conserva en el refrigerador, en un recipiente cerrado. Al recalentar, caliéntalo hasta que la salsa y las albóndigas estén bien calientes; si la salsa se ha espeso, se puede mezclar suavemente durante el calentamiento. La salsa sin albóndigas se puede conservar por separado y usarse como base para otros platos. Para conservarla durante el invierno, la receta menciona la variante de zacusca en frascos, pero los frascos y el método de conservación deben prepararse adecuadamente.

Ingredientes

  • 2 calabacines crudos
  • 2 cebollas amarillas
  • 5 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de pasta de tomate
  • 20 albóndigas de carne y verduras
  • sal al gusto
  • 100 ml de aceite
  • 300 ml de agua
  • 2 hojas de laurel
  • especias: pimienta
  • tomillo
  • orégano

Etiquetas

Categoría: Niños Autor: Ludovica E. Vistas: 1425 Fecha: 05.10.2024
Niños - Albóndigas en salsa de calabacín y tomate por Ludovica E. - Recetas Recipia 1
Niños - Albóndigas en salsa de calabacín y tomate por Ludovica E. - Recetas Recipia 2

Categorías

Amelya Wise Revolut