Muslos de pollo con miel y puré de guisantes

Muslos de pollo con miel y puré de guisantes Una mañana llegué al mercado alrededor de las siete y algo, cuando todavía estaba bastante tranquilo, y encontré guisantes frescos, con granos pequeños y dulces. No había comido guisantes en muchos años, pero la idea de un puré de guisantes frescos me pareció adecuada para los muslos de pollo marinados y glaseados con miel. El resultado es un plato aromático, con pollo tierno y bien sazonado, acompañado de un puré con un sabor fresco a menta. Info rápida Tiempo total: no especificado en la receta original; los muslos se marinan durante unas horas Tiempo de preparación: no especificado Tiempo de cocción y horneado: no especificado; los muslos se hornean hasta que se doran, y en los últimos 10 minutos se añade la miel y el sésamo Porciones: la cantidad es adecuada para aproximadamente 6 porciones, dependiendo del tamaño de los muslos y de la cantidad servida Dificultad: fácil a media Tipo de receta: plato principal, adecuado para un almuerzo o cena Ingredientes Para los muslos de pollo 6 muslos de pollo deshuesados 2 cucharadas de agua de azahar Salsa de pescado, al gusto Salsa de ostras, al gusto Vinagre de arroz, al gusto 1 cucharadita de cinco especias Salsa de chile, al gusto 50 g de mantequilla 100 ml de vino blanco 1 cucharadita de miel Sésamo blanco, al gusto Para el puré de guisantes 500 g de guisantes frescos 2 ramitas de estragón 3 ramitas de menta Sal 50 g de mantequilla Instrucciones 1. Marina los muslos de pollo Coloca los muslos deshuesados en un recipiente y añade el agua de azahar, la salsa de pescado, la salsa de ostras, el vinagre de arroz, la mezcla de cinco especias y la salsa de chile. Las cantidades para las salsas no están anotadas en la receta original, así que puedes añadirlas poco a poco, según lo salado, ácido o picante que desees que quede el plato. Mezcla bien la carne con la marinada, asegurándote de que todas las piezas estén cubiertas. Deja los muslos marinar durante unas horas para que los sabores penetren en la carne. 2. Prepara los muslos para el horno Después de marinar, coloca los muslos en una cacerola junto con la marinada. Añade el vino blanco y los 50 gramos de mantequilla. Lleva la cacerola al horno y deja que los muslos se cocinen hasta que estén bien cocidos y adquieran un bonito color. En la receta original no se menciona la temperatura del horno ni la duración exacta, así que vigila que la carne se dore y esté bien cocida. 3. Añade la miel y el sésamo Aproximadamente 10 minutos antes de finalizar la cocción, saca la cacerola del horno. Unta los muslos con miel y espolvorea sésamo blanco por encima. Vuelve a colocar la cacerola en el horno y deja que la carne se dore bien. La miel formará un glaseado delgado, y el sésamo se tostará ligeramente en la superficie. 4. Hierve los guisantes Mientras se cocinan los muslos, pon los guisantes frescos a hervir en agua con sal y las dos ramitas de estragón. Los guisantes frescos necesitan poco tiempo para ablandarse. Hiérvelos solo unos minutos, lo suficiente para que estén tiernos, pero que conserven su color verde. No es necesario dejarlos hasta que estén muy blandos. 5. Transforma los guisantes en puré Escurre los guisantes y colócalos en un procesador junto con los 50 gramos de mantequilla y las hojas de menta de las tres ramitas. Mezcla hasta obtener un puré. No lo proceses en exceso; la textura puede quedar ligeramente rústica, con un poco de consistencia de los granos de guisante. Prueba y ajusta la sal, si es necesario. 6. Sirve Coloca el puré de guisantes en un plato y coloca encima o al lado los muslos de pollo glaseados. Sirve el plato mientras los muslos están calientes y el puré aún suave y cremoso. Por qué hago esta receta a menudo Es una combinación sencilla, pero diferente de los acompañamientos habituales para el pollo. La marinada aporta múltiples sabores en un solo plato, y la miel y el sésamo complementan bien la parte salada y aromática de los muslos. El puré de guisantes se hace rápidamente cuando tienes guisantes frescos y no necesita muchos ingredientes. La menta lo hace más ligero y le da un sabor fresco, sin ocultar el guisante. Consejos y variaciones Consejos Los guisantes frescos no deben hervirse demasiado. Si se dejan en agua hasta que estén muy blandos, pueden perder su color y su sabor fresco. Para el puré, es mejor mezclar poco a poco y verificar la textura. La receta no busca un puré completamente fino, sino uno en el que se sientan discretamente los granos. Los muslos se cocinan junto con la marinada, el vino y la mantequilla. No deseches la marinada antes de cocinar, ya que forma parte de la salsa y los sabores del plato. La miel se añade solo en los últimos 10 minutos. Si se pone desde el principio, puede caramelizarse demasiado rápido en la superficie de la carne. Sustituciones Si no tienes agua de azahar, se puede omitir, pero el sabor final no tendrá la misma nota fragante. La menta es importante para el carácter fresco del puré. Si no la tienes, el puré puede hacerse solo con guisantes, mantequilla y sal, pero será más simple en sabor. El vino blanco se utiliza junto con la mantequilla y la marinada en la cacerola. Si no deseas usarlo, la receta original no ofrece una alternativa, así que no se recomienda sustituir la cantidad por otro líquido sin ajustar el plato. Variaciones La cantidad de salsa de chile puede ajustarse según lo picante que te guste el pollo. Para una versión más suave, usa menos. Puedes mantener el puré más rústico, como se describe en la receta, o mezclarlo más para una consistencia más homogénea. Lo importante es no hervir en exceso los guisantes antes. Si prefieres un sabor más evidente a hierbas, el estragón puede dejarse en el agua de cocción durante todo el breve tiempo de cocción de los guisantes. La menta se añade al mezclar. Ideas de servicio Sirve cada muslo con una porción de puré de guisantes y un poco de la salsa restante en la cacerola. El sésamo blanco ofrece un bonito contraste en la superficie de la carne y no se necesita un acompañamiento adicional para que el plato esté completo. Preguntas frecuentes ¿Puedo usar guisantes congelados? La receta ha sido pensada para guisantes frescos, que hierven en solo unos minutos y conservan un sabor dulce. Si usas guisantes congelados, sigue el tiempo de cocción indicado en el paquete y detén la cocción cuando los granos estén tiernos, pero aún verdes. ¿Cuánto tiempo deben marinarse los muslos? En la receta original, los muslos se dejaron marinar durante unas horas. No se especifica un número exacto de horas, así que es suficiente dejarlos hasta que estén bien cubiertos y aromatizados por la marinada. ¿Por qué se añade miel al final? La miel se añade aproximadamente 10 minutos antes de terminar la cocción para glasear y dorar los muslos sin quemarse. En ese momento también se añade el sésamo blanco. ¿El puré de guisantes debe ser muy fino? No. En esta receta, el puré se mezcla bien, pero no en exceso. Está bien que tenga una textura ligeramente rústica. ¿Puedo preparar el puré antes que los muslos? Sí, pero es mejor mientras está recién hecho. Si se prepara con antelación, mantenlo cubierto y mézclalo antes de servir, ya que la mantequilla y los guisantes pueden cambiar ligeramente su textura después de enfriarse. Valores nutricionales Los valores son estimativos, ya que no se especifican las cantidades de salsa de pescado, salsa de ostras, vinagre de arroz y salsa de chile, y el peso de los muslos no está mencionado. Para toda la receta, la estimación es de aproximadamente 2,600–3,000 kcal, 170–190 g de proteínas, 140–160 g de grasas y 75–95 g de carbohidratos. Si el plato se divide en 6 porciones, una porción puede tener aproximadamente 430–500 kcal, 28–32 g de proteínas, 23–27 g de grasas y 12–16 g de carbohidratos. Los valores pueden variar bastante dependiendo del tamaño de los muslos y de la cantidad de salsas utilizadas. Conservación y recalentamiento Los muslos y el puré se pueden conservar por separado, en el refrigerador, en recipientes cerrados. Para un sabor y textura óptimos, es preferible consumirlos poco después de prepararlos. Recalienta los muslos junto con un poco de la salsa de la cacerola, para que no se sequen. El puré de guisantes puede volverse más denso después de enfriarse; caliéntalo suavemente y mézclalo antes de servir. No dejes el plato a temperatura ambiente más tiempo del necesario.
Ingredientes
- Usé para el pollo: 6 muslos sin hueso
- 2 cucharadas de agua de flor de naranja
- salsa de pescado
- salsa de ostras
- vinagre de arroz
- 1 cucharadita de 5 especias
- salsa de chile
- 50 g de mantequilla
- 100 ml de vino blanco
- 1 cucharadita de miel
- sésamo blanco. Para el puré: 500 g de guisantes frescos
- 2 ramitas de estragón
- 3 ramitas de menta
- sal
- 50 g de mantequilla.
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