Hígado al horno con champiñones y salsa de tomate

Los hígados de pollo al horno con champiñones y salsa de tomate son uno de esos platos que preparo varias veces al mes, especialmente cuando no tengo mucho tiempo para cocinar, pero aún quiero algo sabroso y sustancioso. Generalmente, utilizo una bandeja amplia y prefiero tener todos los ingredientes listos desde el principio, para que todo vaya rápido. Cada vez que preparo esta receta, lo que más me gusta es que no requiere mucho trabajo: solo unos cortes y mezclas, luego el horno se encarga de todo. Información rápida Tiempo total: aproximadamente 55-60 minutos Tiempo de preparación: 10-15 minutos Tiempo de cocción: 40 minutos Porciones: 4-6, dependiendo de la cantidad de hígados utilizados Dificultad: fácil Tipo de receta: plato principal, adecuado para cena o almuerzo Ingredientes - 1 bolsa de hígados de pollo (500 g – 1 kg, según el tamaño de la bandeja o preferencia) - 1-2 pimientos morrones - 1 lata de champiñones (o champiñones frescos, pero la receta básica utiliza lata) - 8-10 dientes de ajo - 5-6 cucharadas de pasta de tomate - 5-6 cucharadas de aceite - sal - pimienta - agua (suficiente para completar la salsa) Modo de preparación 1. Lava los hígados de pollo en varias aguas y quítales las membranas o restos. Escúrrelos bien y colócalos en una bandeja para horno, en una sola capa, sin apretarlos. 2. Lava los pimientos morrones y córtalos en juliana, es decir, en tiras delgadas, no muy largas. Si son grandes, uno es suficiente; si son más pequeños, usa dos. Colócalos en la bandeja sobre los hígados. 3. Escurre los champiñones de la lata y, si son grandes, córtalos en trozos adecuados. Si ya están en rodajas, puedes ponerlos directamente. Agrégales a la bandeja, sobre los otros ingredientes. 4. Pela los ajos y córtalos en rodajas. No es necesario que sean muy finas. Distribúyelas uniformemente por toda la bandeja. 5. En un bol, mezcla 5-6 cucharadas de pasta de tomate con agua (aproximadamente 250 ml o lo suficiente para obtener una salsa más líquida que cubra los ingredientes), el aceite, sal y pimienta al gusto. Mezcla bien para disolver completamente la pasta de tomate. 6. Vierte la salsa obtenida sobre los hígados, los pimientos, los champiñones y el ajo en la bandeja. La salsa debería cubrir casi todos los ingredientes, pero no es obligatorio que todo esté perfectamente cubierto. 7. Mete la bandeja en el horno precalentado a 180-200°C y déjala aproximadamente 40 minutos, sin tapa. Durante este tiempo, la salsa se reducirá y espesará un poco. No es necesario voltear o mezclar en la bandeja. 8. Cuando la salsa se haya reducido lo suficiente y tenga la consistencia deseada (no debe estar seca, pero tampoco muy líquida), saca la bandeja del horno. 9. Espolvorea perejil fresco picado por encima, mientras la comida aún esté caliente. Por qué hago la receta a menudo La prefiero porque no requiere supervisión. Preparo todo rápidamente, la meto al horno y me ocupo de otra cosa mientras tanto. Es una receta que utiliza ingredientes al alcance y, aunque no siempre tengas el mismo tipo de champiñones o pimientos, siempre sale bien. Es adecuada tanto para días ocupados como cuando tengo ganas de algo sustancioso sin tener que cocinar en etapas. Consejos y variaciones Consejos - Si usas champiñones frescos, puedes saltearlos ligeramente antes, pero no es obligatorio. - El ajo no debe ser excesivo, pero ayuda al sabor no ser tacaño con él. - La salsa de tomate debe tener una consistencia líquida al principio, ya que se reduce en el horno. - Para una textura más cremosa, se puede añadir un poco de aceite extra, pero no excedas la cantidad sugerida; el hígado y los champiñones sueltan suficiente agua. Sustituciones - El pimiento morrón puede ser sustituido por pimiento kapia o pimiento dulce, si no lo encuentras. - Los champiñones enlatados pueden ser reemplazados por champiñones frescos, en rodajas. - Si no tienes pasta de tomate, puedes usar puré de tomate espeso, pero ajusta la cantidad de agua para la salsa. Variaciones - Puedes añadir una pizca de pimentón dulce o picante a la salsa si deseas más color o un sabor un poco diferente. - Para un aroma más intenso, pon algunas ramitas de tomillo fresco en la bandeja, pero retíralas antes de servir. - Algunos añaden rodajas finas de cebolla, aunque la receta original no las incluye, así que queda a elección. Ideas para servir - Se puede comer acompañado de puré de patatas, arroz simple, polenta o incluso pan fresco. - También funciona como plato principal en el almuerzo o la cena, sin guarnición, si prefieres una comida más ligera. Preguntas frecuentes 1. ¿Puedo usar hígados de cerdo o de res en lugar de los de pollo? Es posible, pero el tiempo de cocción puede variar y el resultado final tendrá un sabor y una textura diferentes. Los hígados de pollo son más tiernos y se cocinan más rápido. 2. Si la salsa se ha reducido demasiado, ¿qué puedo hacer? Puedes añadir un poco de agua caliente justo al final, mezclando suavemente, y luego dejarlo 5 minutos más en el horno. Es importante no dejar que la comida se seque completamente. 3. ¿Cómo sé si los hígados están cocidos? Los hígados están listos cuando ya no están rosados por dentro, pero aún permanecen jugosos. Generalmente, los de pollo no requieren mucho tiempo; si los dejas demasiado, pueden secarse. 4. ¿Puedo omitir el pimiento o los champiñones si no tengo? Sí, la receta se puede hacer sin uno de estos ingredientes, pero el sabor será más simple. La salsa de tomate y el ajo siguen siendo esenciales. 5. ¿Es necesario cubrir la bandeja con papel de aluminio en el horno? No, no es necesario. La comida se cocina sin cubrir, para que la salsa pueda reducirse y espesar un poco. Valores nutricionales Estimación para una porción (de 6 porciones, con 700 g de hígados): - Calorías: aproximadamente 220-250 kcal - Proteínas: 16-18 g - Grasas: 10-13 g - Carbohidratos: 8-10 g Los valores varían según el tipo de hígados, la cantidad de aceite y salsa, y si usas champiñones frescos o enlatados. La receta es moderadamente calórica, contiene proteínas y pocos carbohidratos por porción. Conservación y recalentamiento La comida se conserva 1-2 días en el refrigerador, en un recipiente cubierto. Se puede recalentar en el horno o en la estufa, a fuego bajo, añadiendo un poco de agua si la salsa se ha espesado. Los hígados no mantienen bien su textura después de congelarse, por lo que no se recomienda congelarlos después de prepararlos. Lo mejor es consumirlos frescos o en un máximo de dos días.
Ingredientes
- 1 bolsa de hígado de pollo (500
- 1 kg dependiendo de la bandeja) 1
- 2 pimientos 1 lata de champiñones 8
- 10 dientes de ajo sal
- pimienta pasta de tomate 5
- 6 cucharadas de aceite
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