Pasta con hígado de pollo en salsa de tomate

Carne - Pasta con hígado de pollo en salsa de tomate por Antonia E. - Recetas Recipia

Pasta con hígados de pollo en salsa de tomate Cuando hace calor afuera, suelo elegir platos que no requieren mucho tiempo junto a la estufa. La pasta con hígados de pollo en salsa de tomate se prepara de forma sencilla, y la salsa está lista en un tiempo razonable, sin muchas etapas complicadas. Los hígados se doran por separado, y luego se terminan de cocinar en la salsa de tomate con cebolla, pimiento y ajo. Finalmente, la pasta se sirve junto con la salsa y se espolvorea con perejil fresco. Información rápida Tiempo total: no especificado exactamente; la preparación incluye 10 minutos para remojar los hígados en agua, 8-10 minutos para hervir la pasta y el tiempo necesario para reducir la salsa. Tiempo de preparación: aproximadamente 10 minutos para preparar y cortar los ingredientes, más el tiempo de escurrido y preparación de los hígados. Tiempo de cocción: 8-10 minutos para la pasta; la salsa se cocina a fuego lento hasta que se reduce bien, y la duración exacta depende de la cantidad de líquido que quede en la sartén. Porciones: número exacto no especificado. Dificultad: fácil. Tipo de receta: plato principal, adecuado para el almuerzo o la cena. Ingredientes 200 g de pasta, preferiblemente en espiral 500 g de hígados de pollo 1/2 pimiento amarillo 1 cebolla 1 diente grande de ajo 1 lata de tomates pelados enteros, 400 g 1 cucharada de pasta de pimientos asados 1 cucharadita de mantequilla 2 cucharadas de aceite sal, al gusto pimienta, al gusto 1/2 cucharadita de albahaca seca perejil fresco, para servir Método de preparación 1. Coloca los hígados en un bol con agua fría y déjalos en remojo durante aproximadamente 10 minutos. Luego, lávalos y transfiérelos a un colador para que se escurran bien. Es útil que estén lo más escurridos posible antes de ponerlos en la sartén. 2. Derrite la mantequilla en una sartén. Agrega los hígados y dora por ambos lados. Espolvorea con sal y pimienta, luego verifica que estén bien cocidos. Cuando estén listos, retíralos con una espátula a un plato y déjalos a un lado por ahora. 3. Limpia la cebolla y pícalo finamente. Corta el pimiento amarillo en tiras largas y corta el ajo pelado en rodajas finas. 4. En otra sartén, calienta el aceite. Agrega la cebolla, el pimiento y el ajo y deja que las verduras se suden durante 2-3 minutos. No es necesario cocinarlas completamente en esta etapa, ya que seguirán ablandándose en la salsa. 5. Retira los tomates pelados de la lata y pícalos finamente. Agrégales sobre las verduras sudadas. 6. Vierte 1/2 taza de agua y añade la pasta de pimientos asados. Ajusta la salsa con sal y pimienta, luego cubre la sartén con una tapa. 7. Deja que la salsa hierva a fuego lento hasta que esté bien reducida. Revuelve de vez en cuando y observa la consistencia para que la salsa no quede demasiado líquida. 8. Hacia el final, agrega los hígados dorados a la salsa. Espolvorea la albahaca seca, mezcla suavemente y deja cocinar el plato durante aproximadamente 1 minuto más. 9. Por separado, pon agua y sal en una olla y colócala al fuego. Cuando el agua comience a hervir, añade la pasta. 10. Hierve la pasta durante 8-10 minutos, luego escúrrela. 11. Sirve la pasta con los hígados en salsa de tomate y espolvorea perejil fresco picado por encima. Por qué hago esta receta a menudo Me encanta la receta porque utiliza ingredientes comunes y no requiere una preparación complicada. Los hígados se doran por separado y la salsa se hace mientras ellos esperan, por lo que los pasos se conectan fácilmente. Los tomates, el pimiento, la cebolla y la pasta de pimientos asados dan suficiente sabor a la salsa sin necesidad de muchas especias. También es una opción práctica para los días en que quiero un plato sustancioso pero no tengo tiempo para preparar múltiples guarniciones. La pasta y la salsa se sirven juntas, y el perejil agregado al final aporta una nota fresca. Consejos Los hígados deben escurrirse bien después de lavarlos. Si tienen mucha agua, se dorarán más lentamente en la mantequilla. El dorado se hace por ambos lados antes de sacar los hígados de la sartén. Ellos continúan cocinándose un poco después de ser agregados de nuevo a la salsa, durante aproximadamente 1 minuto. La salsa debe dejarse reducir antes de volver a poner los hígados. Si está demasiado líquida, no se adherirá tan bien a la pasta. La sal y la pimienta se agregan tanto a los hígados como a la salsa, al gusto. La pasta de pimientos asados puede contener ya sal, por lo que es más seguro ajustar el sabor gradualmente. La pasta se hierve por separado y se escurre antes de servir. En la receta básica se utilizan espirales, pero es importante que se hiervan durante 8-10 minutos, según las instrucciones de preparación. Sustituciones La pasta en espiral puede ser sustituida por otro tipo de pasta disponible, manteniendo la misma idea de servicio. La receta no indica una cantidad diferente para otras formas de pasta, por lo que es mejor mantener los 200 g. El pimiento amarillo puede usarse en la cantidad indicada y no necesita ser sustituido para que la receta se mantenga lo más cerca posible de la original. Del mismo modo, la pasta de pimientos asados forma parte del sabor de la salsa y es preferible conservarla. Variaciones Para una versión lo más cercana posible a la receta original, mantén el orden de los pasos: los hígados se doran en mantequilla, las verduras se sudan en aceite, y luego todos se reúnen en la salsa de tomate. Puedes usar más o menos pasta solo si ajustas la cantidad servida, pero la proporción presentada es de 200 g de pasta por 500 g de hígados. Ideas de servicio Sirve la pasta inmediatamente después de escurrirla, con los hígados y la salsa de tomate por encima o mezclados juntos. El perejil fresco se espolvorea al final, directamente en el plato. El plato puede servirse para el almuerzo o la cena. En el texto de la receta se menciona que puede consumirse en cualquier momento del día, pero la combinación de pasta e hígados lo hace especialmente adecuado como plato principal. Preguntas frecuentes ¿Los hígados deben mantenerse en agua fría? Sí. En esta receta, los hígados se dejan 10 minutos en agua fría, luego se lavan y se colocan en un colador para escurrir. ¿Puedo cocinar los hígados directamente en la salsa? La receta requiere que los hígados se doren primero en mantequilla y se retiren a un plato. Se agregan de nuevo a la salsa solo hacia el final y se cocinan durante aproximadamente 1 minuto. ¿Cuánto tiempo debe hervir la salsa? La salsa se cocina a fuego lento tapada hasta que esté bien reducida. La fuente no especifica un número exacto de minutos, ya que la duración depende de la cantidad de líquido restante y de la intensidad del fuego. ¿Qué tipo de pasta se utiliza? En la versión presentada, se utilizan 200 g de pasta en espiral. Esta se hierve por separado durante 8-10 minutos y luego se escurre. ¿Se pueden servir los hígados separados de la pasta? Sí, pero la forma indicada en la receta es servirlos juntos: la pasta se coloca en el plato, y sobre ella se añaden los hígados en salsa de tomate y el perejil fresco. Valores nutricionales Los valores son estimativos y se refieren a la cantidad total preparada. Pueden variar según el tipo de pasta, la marca de tomates enlatados, la cantidad de aceite que queda en la sartén y la cantidad exacta de hígados. Para toda la receta: Calorías: aproximadamente 1,700-1,900 kcal Proteínas: aproximadamente 105-115 g Carbohidratos: aproximadamente 165-180 g Grasas: aproximadamente 70-80 g Fibra: aproximadamente 15-20 g El número exacto de porciones no está especificado en la receta, por lo que los valores para una porción no pueden establecerse con precisión. Si el plato se divide en 4 porciones iguales, una porción tendría aproximadamente 425-475 kcal, 26-29 g de proteínas, 41-45 g de carbohidratos y 18-20 g de grasas. Almacenamiento y recalentamiento La pasta con hígados en salsa se puede almacenar en el refrigerador, en un recipiente cubierto. Dado que la receta no especifica un término exacto de almacenamiento, es mejor consumirla lo antes posible después de la preparación. Al recalentar, calienta solo la cantidad que se va a servir. La salsa puede volverse más densa después de enfriarse, y el plato debe calentarse hasta que esté bien caliente. La pasta se conserva mejor junto con la salsa, ya que esta ayuda a que no se seque tan rápido.

Ingredientes

  • 200 g de pasta (usé espirales) 500 g de hígado de pollo 1/2 pimiento amarillo 1 cebolla 1 diente grande de ajo 1 lata de tomates pelados enteros (400 g) 1 cucharada de pasta de pimientos asados sal pi

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Categoría: Carne Autor: Antonia E. Vistas: 1178 Fecha: 05.10.2024
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