Caracoles con Calabaza y Pollo
Después de ver la receta de Espirales de Calabaza y Coco en Nicoleta64, me sentí inmediatamente inspirado a probarla, especialmente porque amo tanto la calabaza como el coco. Así que hice una visita al mercado, compré una calabaza fresca y me preparé para implementar la receta. ¡Gracias, Nicoleta, por esta maravillosa inspiración!
El primer paso fue sacar la hoja de masa del refrigerador, asegurándome de que estuviera bien fría. Pelé la calabaza, quitando la piel, y la rallé en un rallador grande. Su aroma dulce y ligeramente carnoso llenó la cocina, y me sentía cada vez más emocionado. Puse la calabaza en una sartén y la salteé a fuego medio, añadiendo azúcar y esencia de vainilla. Revolví constantemente para asegurarme de que la calabaza se ablandara uniformemente, liberando sus jugos naturales y deliciosos sabores.
Después de unos minutos, la calabaza comenzó a ablandarse. La transferí a un colador, dejando que el jugo se escurriera bien, presionando ocasionalmente con una cuchara para acelerar el proceso. Es importante que la calabaza esté bien escurrida; de lo contrario, nuestras espirales podrían volverse demasiado húmedas. Una vez que se enfrió, extendí la calabaza uniformemente sobre la hoja de masa, creando una base bellamente coloreada y fragante.
A continuación, espolvoreé coco sobre la calabaza, añadiendo un toque exótico y un agradable contraste de texturas. Luego, comencé a enrollar la hoja de masa firmemente, a lo largo de su ancho, teniendo cuidado de no rasgarla. Para facilitar el corte de las piezas, coloqué el rollo en el congelador durante unos 20 minutos para que se firmara un poco.
Después del tiempo de espera, saqué el rollo y lo corté en rodajas de aproximadamente 1.5-2 cm, cada pieza prometiendo una explosión de sabor. Las unté con una mezcla de mantequilla derretida y unas cucharadas de leche para darles más sabor y brillo. Luego, coloqué las rodajas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, asegurándome de que estuvieran bien espaciadas.
Precalenté el horno a 180°C y metí la bandeja en el horno durante 25-30 minutos. Mientras tanto, el delicioso aroma de calabaza y coco se esparció por toda la casa, haciéndome esperar con ansias probarlas. Después de que pasó el tiempo, saqué las espirales del horno, y el resultado fue simplemente asombroso: 15 piezas doradas, con una textura crujiente por fuera y un centro suave y fragante. Esta receta no solo es deliciosa, sino también una maravillosa manera de traer un toque de otoño a cada comida.
Ingredientes: 1 hoja de masa de hojaldre, 800 g de calabaza, 100 g de coco rallado, 200 g de azúcar, unas gotas de esencia de vainilla. Para untar: un poco de mantequilla, unas cucharadas de leche.
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